APUNTE.COM.DO.- El director ejecutivo de ARS SEMMA, Luis René Canaán Rojas, afirmó que más del 35% de la población dominicana reporta necesidades de salud insatisfechas o incurre en gastos de bolsillo desproporcionados, lo que representa un desafío para el sistema de salud del país.

Durante su participación en el conversatorio “Estructura, Desafíos y Perspectivas del Sistema de Salud Dominicano”, celebrado en el Hotel Catalonia, Canaán Rojas señaló que esta situación amenaza la economía familiar cuando el gasto de bolsillo supera entre el 10% y el 25% del presupuesto del hogar.

Explicó que, además de la cobertura del Seguro Familiar de Salud, los copagos, los medicamentos no cubiertos y los costos indirectos como traslados y transporte aumentan el gasto de bolsillo, que según la Organización Mundial de la Salud (OMS) en República Dominicana alcanza el 25.1% del gasto total en salud.

Según Canaán Rojas, solo el 18.3% del ingreso promedio del hogar se destina a bienes y servicios de salud, mientras que el 55.3% del gasto de salud de los hogares corresponde a productos farmacéuticos.

El especialista considera que reducir el gasto de bolsillo y priorizar la atención primaria son los principales desafíos financieros y operativos del sistema. La atención primaria es necesaria para prevenir enfermedades, ya que la intervención temprana evitaría el aumento de costos a largo plazo y la congestión de los hospitales de tercer nivel.

En la misma línea, el exdirector ejecutivo del Servicio Nacional de Salud, Chanel Rosa Chupany, afirmó que República Dominicana tiene una base institucional y de cobertura sólida, pero “la prioridad ahora es cerrar la brecha entre afiliación y protección efectiva”. Añadió que el primer nivel de atención sigue siendo débil, lo que impide una puerta de entrada “efectiva” al sistema y encarece los servicios.

Rosa Chupany también señaló la calidad y la integración como desafíos permanentes. Explicó que existe una “fragmentación” en datos, procesos y redes, y que las esperas, la variabilidad clínica y las brechas en la continuidad de los servicios afectan la calidad. En cuanto a medicamentos, indicó que el acceso, los precios y la cobertura siguen siendo un “punto sensible”.

Otro reto mencionado es el envejecimiento y las enfermedades crónicas, que aumentan la demanda de consultas, medicamentos, diagnóstico y atención de alto costo, especialmente en enfermedades no transmisibles como diabetes, hipertensión, cáncer y salud mental.

El gasto de bolsillo y las debilidades en la atención primaria continúan siendo los principales desafíos del sistema de salud dominicano.