APUNTE.COM.DO.- El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, declaró este lunes que la administración del presidente Donald Trump no descarta realizar ataques militares contra Irán, en medio de una creciente presión económica y militar sobre Teherán. Las afirmaciones se realizaron ante periodistas en Oshkosh, Wisconsin, durante la gira del Pentágono denominada “Arsenal of Freedom”.

“De ninguna manera estamos descartando el uso de ataques cinéticos en cualquier punto del Estrecho de Ormuz o en los alrededores de Irán”, señaló Hegseth. El funcionario indicó que la presión económica es actualmente el instrumento más efectivo contra el régimen iraní, pero dejó abierta la posibilidad de una escalada militar.

“Si necesitamos usar ataques cinéticos, los usaremos. Si Irán es tan imprudente como para sobrestimar su posición o meterse con el ejército estadounidense, haremos lo que tengamos que hacer”, añadió.

Las declaraciones se produjeron horas después de que el secretario del Tesoro, Scott Bessent, presentara la “Operación Economic Outcast”, una campaña de sanciones descrita como “sin precedentes” en la historia reciente. Bessent advirtió a los países con vínculos financieros con Irán que deben cortarlos o enfrentar la exclusión del sistema del dólar estadounidense.

“Esperaría que, muy pronto, si no responden, verán las ramificaciones de sus acciones”, afirmó Bessent.

La iniciativa fue lanzada por instrucción de Trump, quien según Bessent mantiene contacto directo con líderes mundiales para instarlos a romper lazos con Irán. Funcionarios del Departamento de Estado, el Pentágono y el Tesoro también están presionando a sus contrapartes extranjeras. Ante la pregunta de por qué no dio más detalles, Bessent respondió: “¿Por qué querría hacer explotar el sistema financiero global?”.

Hegseth también reivindicó el control estadounidense sobre el Estrecho de Ormuz, ruta clave para el transporte de petróleo mundial. “Irán no puede hacer pasar nada; nosotros sí podemos. La economía mundial lo sabe, y ellos apostaron fuerte a controlarlo y no pueden”, sostuvo. Aseguró que el bloqueo naval es “a prueba de balas” y que el petróleo sigue fluyendo por esa vía.

Datos de la firma de rastreo de embarcaciones Kpler muestran que solo cinco buques cruzaron el estrecho el domingo, frente a 25 el sábado y 21 el viernes. El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) informó que desde que se reanudó el bloqueo naval en el Mar Arábigo, las fuerzas militares han redirigido 71 buques comerciales, inhabilitado tres y abordado otros dos. Más de 40 embarcaciones con ayuda humanitaria fueron autorizadas a pasar.

En Teherán, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf, rechazó las advertencias de Washington en su cuenta de X: “Los estadounidenses saben que nadie compra sus bravatas; Estados Unidos no está en posición económica de restringir aún más sus relaciones con otros países”. Agregó que los socios comerciales de Irán han indicado que no toman en cuenta esas declaraciones.

El portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, reforzó la postura de la administración Trump en una entrevista televisiva: “El presidente ha dejado claro que verá el fin de la amenaza nuclear iraní. Verá ese objetivo cumplido de una u otra manera”. Pigott diferenció la postura de Trump de la de sus predecesores: “Los presidentes del pasado simplemente identificaron la amenaza. El presidente Trump está tomando medidas para evitar que se convierta en realidad”.