APUNTE.COM.DO. LONDRES.– El Reino Unido permitirá compartir con Ucrania información tecnológica clasificada sobre componentes británicos de los misiles de crucero Storm Shadow, con el objetivo de facilitar su producción y ensamblaje en territorio ucraniano.
El anuncio fue realizado este lunes por el primer ministro británico, Andy Burnham, durante su visita a Kiev con motivo del aniversario de la independencia de Ucrania. La empresa europea de defensa MBDA, fabricante del sistema, podrá proporcionar a Ucrania información sobre componentes de origen británico.
El Storm Shadow, conocido como SCALP en Francia, es un misil de crucero aire-tierra desarrollado conjuntamente por el Reino Unido y Francia. Ucrania ya ha empleado este armamento contra objetivos rusos durante la guerra.
Francia también participa en el proyecto y ha autorizado previamente la transferencia de tecnología relacionada con el misil. El objetivo es establecer capacidades de producción local que permitan a Ucrania reducir su dependencia de los suministros extranjeros y aumentar su capacidad para fabricar armas de largo alcance.
La medida tiene, sin embargo, un carácter principalmente estratégico y de largo plazo. Las primeras unidades fabricadas localmente no estarían disponibles de inmediato y el proceso de instalación y ampliación de las líneas de producción podría prolongarse hasta 2027 o más.
El anuncio provocó una reacción negativa de Moscú. El Kremlin acusó al Reino Unido de incrementar la escalada del conflicto y cuestionó la decisión de Londres de continuar suministrando apoyo militar a Kiev.
Para Ucrania, el acuerdo representa un nuevo paso hacia el desarrollo de una industria de defensa nacional capaz de producir armamento de largo alcance, mientras continúa la guerra con Rusia y aumentan los ataques contra su territorio.
El Storm Shadow, que ya fue suministrado a Ucrania por Reino Unido y Francia, ha sido empleado en operaciones contra objetivos rusos. Con esta nueva iniciativa, Londres pretende que Ucrania pueda fabricar sus propias versiones del misil, reduciendo su dependencia de la ayuda exterior y garantizando un flujo constante de este tipo de armamento. Analistas militares consideran que esta medida podría ser un punto de inflexión en el conflicto, aunque advierten de los retos técnicos y de seguridad que implica la producción local en un contexto de guerra.
El anuncio llega en un momento en que Ucrania busca intensificar sus ataques contra infraestructuras militares y energéticas de Rusia. La capacidad de realizar ataques precisos a larga distancia ha sido una de las ventajas clave de las fuerzas ucranianas. El Ministerio de Defensa británico no ha revelado detalles sobre los plazos o la escala de la transferencia tecnológica, pero fuentes gubernamentales indican que los primeros contratos podrían concretarse a inicios del próximo año.

