APUNTE.COM.DO.- El cantante colombiano Pipe Bueno reveló detalles de una de las etapas más difíciles de su vida durante una entrevista con el actor Juan Pablo Raba en el pódcast 'Los hombres sí lloran'. En la conversación, el artista recordó cómo una crisis personal y profesional lo llevó a consumir alcohol y otras sustancias, afectando su relación con Luisa Fernanda W.
El intérprete explicó que esta crisis coincidió con su mudanza a México junto a su esposa e hijos. Mientras se adaptaba a su nueva vida, intentaba abrirse camino en ese país y en Estados Unidos, pero algunos de sus proyectos musicales no dieron los resultados esperados.
Después de 18 años de carrera, las dificultades minaron la seguridad que había construido en torno a su profesión. Según su relato, comenzó a sentirse vulnerable y a cuestionar sus capacidades, algo que no había experimentado con esa intensidad. "Estaba inseguro como nunca antes me había sentido", confesó durante la charla.
A partir de esa vulnerabilidad, el consumo de alcohol aumentó gradualmente hasta convertirse en una vía para alterar su estado emocional. "De pronto, en una mañana, antes del desayuno me estaba tomando un café, pero le echaba dos copas de ron", contó. La bebida dejó de ser solo parte de celebraciones o presentaciones y se integró a distintos momentos de su rutina.
La adicción se extendió a otras sustancias y alcanzó un punto que, según reconoció, le resultaba ajeno. "Si no estaba borracho, estaba drogado", afirmó entre lágrimas. El cantante señaló que recurría a estas prácticas para evadir emociones que no sabía manejar: "La manera de gestionarlas era estar siempre en un estado alterado de conciencia".
Las consecuencias afectaron directamente su relación de pareja. En uno de los momentos más críticos, Luisa Fernanda W decidió salir de la vivienda junto a sus hijos y alojarse en un hotel. Pipe Bueno recordó que, al despertar y no encontrarlos en casa, tomó conciencia de la gravedad de la situación y pensó en el futuro que quería compartir con sus hijos.
Ese episodio marcó un punto de inflexión. Tras reencontrarse con su familia, le pidió a Luisa una última oportunidad y decidió demostrar con hechos su intención de cambiar. "Comienzo a hacerme cargo de mí, a ser responsable de mi persona", manifestó. También reconoció que había dejado en factores externos la responsabilidad por su malestar.
A raíz de esa situación, Pipe Bueno decidió buscar ayuda e inició un proceso acompañado por un profesional. Según contó, lleva varios meses sobrio y ahora se enfoca en cuidarse, recuperar el equilibrio y estar presente para sus hijos. Este proceso también le ha permitido reconectarse con su carrera y entender que, durante un tiempo, había dejado de conectar con la música que hacía.