APUNTE.COM.DO.- La comunidad salvadoreña que reside y trabaja en Estados Unidos bajo el Estatus de Protección Temporal (TPS) aguarda una determinación definitiva sobre la designación de El Salvador en ese programa humanitario, el cual ha sido blanco de la política migratoria de la administración de Donald Trump desde que regresó a la Casa Blanca en enero de 2025.
José Palma, beneficiario del TPS desde 2001, año en que EE.UU. otorgó por primera vez esa protección a los salvadoreños, reconoce que se trata de un asunto delicado. Por un lado, si el Gobierno estadounidense decide terminar el TPS para su país, los permisos de trabajo y las protecciones contra la deportación estarían en peligro para miles de connacionales. Por otro lado, si eso ocurre, no solo quedarían expuestos esos salvadoreños, sino que sus familias podrían enfrentar una ruptura. Muchos beneficiarios han formado pareja, tenido hijos y construido un hogar en EE.UU. durante las últimas décadas; si pierden esos beneficios, existe el riesgo de que algunos sean separados de sus seres queridos.







