APUNTE.COM.DO.- Mientras el millonario republicano Rick Jackson intensifica su campaña para gobernador de Georgia con promesas de endurecer las políticas migratorias, una demanda judicial ha sacado a la luz las presuntas prácticas laborales de una empresa de su conglomerado de salud.
La demanda, presentada por enfermeras de origen extranjero, sostiene que Avant Healthcare Professionals, compañía controlada por Jackson, las reclutó en sus países de origen con la promesa de una vida mejor, pero al llegar a Estados Unidos se enfrentaron a salarios reducidos y a contratos que las mantenían atadas durante años.
Según el documento legal, cuando las empleadas intentaban renunciar, la empresa las amenazaba con reportarlas al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y les exigía el pago de sumas considerables como condición para liberarles de sus compromisos.
Los demandantes describen la situación como “una forma de servidumbre por contrato”, denunciando un sistema que, a su juicio, vulnera sus derechos laborales y su libertad personal.


