APUNTE.COM.DO.- Poco antes de las 3:00 de la madrugada del miércoles 3 de junio de 2026, dos individuos ingresaron a una vivienda en el 871 de East Broadway, en Milford, Connecticut, a través de una puerta corrediza que conducía al dormitorio de una pareja de ancianos. Una vez dentro, dispararon en múltiples ocasiones contra el hombre y alcanzaron a la mujer en la cabeza.

Las víctimas fueron identificadas como Sandy Cooper y Frederick Werner, ambos de 69 años. Werner falleció a causa del ataque, mientras que Cooper sobrevivió al disparo que recibió. La mujer logró llamar a la Policía y proporcionó una pista que resultó fundamental para la investigación: el despido de una empleada.

En julio, las autoridades detuvieron a Stuar López Reyes, de 25 años, y el 4 de agosto arrestaron a Iván Barias Florimón, de 24, por su presunta participación en el crimen. Ambos enfrentan cargos que incluyen asesinato, conspiración para cometer asesinato, asesinato durante la comisión de un delito grave, allanamiento de morada, intento de asesinato y agresión a una víctima anciana, entre otros.

Los detenidos permanecen en prisión bajo una fianza de 3 millones de dólares cada uno. Según la declaración de Cooper, el día del incidente se despertó al escuchar ruido en la puerta del patio que daba al dormitorio, la cual solía dejarse sin llave. La mujer indicó que al levantarse recibió el disparo y cayó al suelo, donde permaneció mientras los agresores disparaban contra su esposo.

La Policía recuperó en la escena seis casquillos de 9 milímetros y uno de calibre .22. Las pruebas balísticas revelaron que los casquillos coincidían con una pistola Glock de 9 milímetros incautada por la Policía de Nueva York el 6 de junio, la cual había sido reportada como robada en Stratford en 2022.

Durante la investigación, Cooper señaló a una exempleada, Cynthia Infante, como posible responsable intelectual, ya que la había despedido bajo sospecha de robo en su empresa de bienes raíces. Infante había trabajado como administradora de propiedades y asistente personal durante unos tres años y fue despedida alrededor del 25 de mayo.

Barias Florimón, uno de los sospechosos, estaba vinculado a Infante y a su esposo Ángel, alquilando una habitación en su casa en Bridgeport y realizando labores de jardinería para el negocio de los Infante, incluyendo la propiedad de Cooper. En una entrevista, Cynthia Infante confirmó que Barias Florimón sabía de su despido y que no le tenía simpatía a Cooper, describiéndolo como de mal genio y capaz de disparar a alguien. También mencionó que el otro sospechoso, López Reyes, era amigo de Barias y que le tenía miedo, calificándolo de “terrible”.

La orden judicial, de 30 páginas, incluye mensajes de texto entre Infante y Barias Florimón en los que la exempleada expresaba su preocupación por las acciones de Cooper. Las respuestas de Barias Florimón contenían amenazas como “Me aseguraré de que cualquiera con quien se meta tenga un accidente” y “Sandy necesita un ataque al corazón”.

La Policía también recuperó mensajes enviados por López Reyes la noche del crimen, en los que pedía alojamiento y mencionaba haber hecho “algo estúpido”. Los teléfonos celulares de ambos sospechosos los ubicaron en la escena del crimen y en la camioneta utilizada para el ataque, una Jeep Compass gris registrada a nombre de Ángel Infante.

Las cámaras de vigilancia y lectores de placas permitieron rastrear el vehículo desde antes del incidente hasta después del tiroteo, incluso en áreas de descanso de la autopista. La Jeep no tenía placa delantera, pero fue captada con una placa en la parte trasera que había sido robada de otro vehículo aproximadamente dos horas antes del crimen.Arrestan a dominicano entre los más buscados en Massachusetts por un asesinato en 2015