APUNTE.COM.DO.- El rey Harald V de Noruega fue ingresado este lunes en el Rikshospitalet de Oslo por complicaciones relacionadas con una anemia hemolítica, enfermedad que ya estaba tratando con cortisona y que le provocó acumulación de líquidos en el organismo. La Casa Real noruega confirmó que el monarca estará de baja dos semanas, período durante el cual el príncipe heredero Haakon ejercerá la regencia.
El soberano, de 89 años, acumula al menos diez episodios médicos de relevancia desde 2020. La institución explicó en un comunicado que el tratamiento con cortisona administrado en las últimas semanas generó la retención de líquidos que ahora requiere hospitalización.
La anemia hemolítica provoca una destrucción anormalmente rápida de los glóbulos rojos y puede manifestarse con fatiga, palidez y dificultad para respirar. La preocupación por la salud del rey ha estado presente en la vida pública noruega en los últimos meses. A comienzos de año enfermó durante unas vacaciones en Tenerife por una infección y deshidratación, aunque recibió el alta dos días después.
La baja médica es de dos semanas. Durante ese tiempo, Haakon ejercerá como regente, en un contexto en el que su actividad institucional ya había aumentado por la reducción de la agenda del rey y por el descenso de compromisos oficiales desde que la princesa Mette-Marit fue sometida a un trasplante de pulmón. La Casa Real precisó que Harald llevaba semanas en tratamiento por la anemia hemolítica antes del ingreso.
El 8 de agosto, la Casa Real desmintió una información del medio noruego SE og HØR que afirmaba que el rey había sido trasladado de urgencia al hospital después de dos actos públicos. No obstante, el deterioro físico del monarca no es nuevo. En febrero y marzo permaneció de baja por una infección en una pierna que obligó a su hospitalización en España, y sus ausencias en actos oficiales habían alimentado las dudas sobre su estado.
El historial médico del rey Harald es extenso. En enero de 2020 fue ingresado por mareos, aunque sin diagnóstico grave. En septiembre de 2020 volvió por dificultades respiratorias y en octubre fue intervenido para sustituir la válvula cardiaca implantada en 2005. En enero de 2021 pasó por quirófano por una lesión en un tendón de la rodilla derecha, con recuperación de varias semanas.
En 2022 tuvo varios episodios: positivo por covid-19 en marzo con síntomas leves, ingreso en agosto por una infección tratada con antibióticos intravenosos, y regreso en diciembre por otra infección, entre el 19 y el 21. En mayo de 2023 fue hospitalizado por una infección del 8 al 15, y ese año también suspendió actividad por un resfriado y por coronavirus, sin ingreso.
La crisis más seria ocurrió en 2024. El 27 de febrero, durante unas vacaciones en Malasia, fue hospitalizado por una infección que afectó su ritmo cardiaco. Recibió un marcapasos temporal, fue trasladado a Noruega en avión medicalizado el 3 de marzo y el 12 de marzo le implantaron un marcapasos permanente tras más de dos semanas de hospitalización.
Pese a todo, Harald ha mantenido su decisión de no abdicar. La Casa Real ha adaptado su agenda por la edad y salud, y Haakon ha asumido la regencia en varias ocasiones.