APUNTE.COM.DO.- Un informe de la Casa Blanca publicado este jueves señala que alrededor de cuarenta países, incluidos la República Dominicana y otros socios comerciales de Estados Unidos, podrían estar sirviendo como puntos de reenvío de productos, principalmente chinos, hacia territorio estadounidense para evadir aranceles.

El documento, que aborda la evasión de aranceles mediante triangulación, menciona entre los países señalados a México, Canadá, la Unión Europea, Taiwán, India, Japón, Corea del Sur y Vietnam. También incluye a naciones más pequeñas como Costa Rica, Kenia, Marruecos, Kazajistán, Jordania y los Emiratos Árabes Unidos, además de la República Dominicana.

El Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM) de República Dominicana respondió aclarando que el informe no establece que las exportaciones dominicanas sean producto de triangulación ilícita, ni cuantifica un volumen específico atribuible al país. Asimismo, enfatizó que el documento no impone ni anuncia sanciones, penalidades, restricciones comerciales o medidas arancelarias contra el país.

La institución explicó que el informe identifica riesgos potenciales asociados a rutas, productos y plataformas logísticas en más de 40 países. En el caso dominicano, el país es ubicado en un grupo de economías de menor escala que, por sus zonas francas, infraestructura portuaria y logística, capacidad de manufactura especializada y acceso preferencial al mercado estadounidense, podrían resultar atractivas para operadores ilícitos.

“La República Dominicana es una plataforma real de manufactura, zonas francas y logística. Aquí existen plantas, inversión, trabajadores dominicanos y procesos productivos que generan valor antes de exportar a los Estados Unidos. Una cosa es triangulación ilícita y otra muy distinta es manufactura legítima, inversión productiva y nearshoring”, señaló el MICM.

El Ministerio subrayó que comparte plenamente el objetivo de Estados Unidos de impedir que cualquier empresa utilice territorio dominicano para evadir ilegalmente aranceles, falsear el origen de mercancías, reetiquetar productos o vulnerar compromisos comerciales. “Si existe alguna operación irregular, la República Dominicana es la primera interesada en identificarla, corregirla y sancionarla conforme a la ley. Nuestro país no promueve ni tolera prácticas dirigidas a encubrir el origen real de mercancías, evadir aranceles o afectar la confianza de nuestros socios comerciales”, indicó.

El informe señala que, por su proximidad a China, no sorprende que muchos países desempeñen un papel importante en la red de transbordo, pero llama la atención que países más pequeños también faciliten esta práctica. Estos países ofrecen ventajas comparativas especializadas como mano de obra barata, normas permisivas en zonas de libre comercio, escasa vigilancia aduanera, acceso estratégico a puertos, almacenes aduaneros, capacidad de ensamblaje y/o acceso preferencial al mercado estadounidense.

El documento denuncia que cada dólar perdido por esta “estafa de transbordo” es un dólar robado a trabajadores, fabricantes y contribuyentes estadounidenses, con efectos macroeconómicos acumulativos, deterioro de comunidades y pérdidas de miles de millones en PIB e ingresos fiscales.

La práctica consiste en realizar el montaje final de productos chinos en otro país para que no sean considerados como “hechos en China”, permitiendo enviarlos a EE. UU. con aranceles más bajos. El informe identifica a países con “alto riesgo de reenvío” y describe una red que opera tanto en líneas de producción como logísticas.

Según el reporte, algunos países y corredores funcionan como puntos de conexión donde los insumos chinos reciben manipulación física antes de su exportación, como ensamblaje, acabado o etiquetado que no constituyen transformación sustancial. Otros sirven como nodos logísticos para enrutamiento, almacenamiento, documentación, refacturación, reetiquetado o reexportación con nueva documentación.

El asesor comercial de Donald Trump, Peter Navarro, acusó a China de llevar a cabo una “auténtica estafa” mediante el reenvío de productos, enmascarando su origen en unos cuarenta países. “Un motor chino en un sillón reclinable vietnamita sigue siendo un motor chino y es un trabajo estadounidense destruido. El presidente Trump ha prometido poner fin a esta confiscación mediante aranceles más altos y una frontera mejor protegida”, añadió.

El informe clasifica a los países en tres grupos según su nivel de riesgo, y República Dominicana es atribuida al nivel tres, junto a otras naciones denominadas “pequeños oportunistas”.