APUNTE.COM.DO.- Después de días de especulaciones, Cristiano Ronaldo y Georgina Rodríguez hablaron por primera vez sobre su boda, celebrada el martes 11 de agosto a las 13:30 en una villa en Cascais, Portugal. La pareja ofreció detalles de la ceremonia privada, a la que asistieron sus cinco hijos, y explicaron que decidieron celebrar de esa forma por el décimo aniversario de su primer encuentro y por su deseo de mantener la intimidad.

En una entrevista con la revista Vogue, que dedicó su portada al evento, la pareja relató cómo fue el enlace, que se llevó a cabo en la sala de estar de su casa de verano. La celebración estuvo marcada por el número siete, una cifra significativa en la carrera de Cristiano, y que también está relacionada con el tiempo que tomó construir la propiedad. “Todos los sietes son presagios”, comentó el futbolista.

Tras la ceremonia, la pareja tuvo que regresar a Riad al día siguiente, ya que el delantero del Al-Nassr comenzaba la nueva temporada el 15 de agosto. En la entrevista, Cristiano habló sobre su futuro profesional y dejó abierta la posibilidad de que esta sea su última temporada en el fútbol: “Este probablemente sea mi último año en el fútbol, y quiero dejar un legado espectacular”.

El portugués añadió: “Tengo mi futuro planeado. Tengo tantas cosas que me mantienen ocupado que me cuesta elegir solo una. Porque el fútbol puede dejar un gran vacío, así que hay que llenar el tiempo de diversas maneras, no solo de una. Y también divertirme más, viajar más, ver y jugar al pádel, que me gusta mucho, y seguir disfrutando de lo que me he ganado, de lo que nos hemos ganado. Porque, al fin y al cabo, han sido 25 años de mucho sacrificio”.

Georgina, por su parte, explicó por qué optaron por una ceremonia íntima: “Cuando era pequeña, soñaba con el castillo más grande, el carruaje más lujoso, el vestido más largo, una corona llena de diamantes. Y ahora digo: no. Quiero algo íntimo, con mi pareja y nuestros hijos, en casa. Porque castillos, casas, islas, caballos, coches: todo eso lo tenemos al alcance de la mano cada día. Pero algo íntimo... eso es más inusual para nosotros”.

La confirmación del enlace llegó primero a través de la agencia de representación del futbolista, que describió el evento como “privado e íntimo”. A pesar de los rumores previos sobre una lista de invitados célebres, Georgina señaló que no quería una boda ostentosa y que prefería que el aniversario no pasara inadvertido. “En el futuro tendremos una gran boda para poder celebrarla con familiares y amigos”, dijo, pero para esta ocasión eligió una ceremonia reducida, centrada en la vida cotidiana de la familia.

“Hemos decidido hacerlo en el salón de nuestra casa, donde desayunamos, almorzamos y cenamos, y donde vivimos la realidad de nuestras vidas. Dentro de 30 años quiero que los niños piensen: Algo maravilloso ocurrió en esta mesa: los votos matrimoniales de nuestros padres”, agregó.La foto que confirmaría la boda secreta entre Georgina Rodríguez y Cristiano Ronaldo (@cristiano, @feorginagio)

La intimidad del casamiento tenía un valor especial para la pareja, acostumbrada a la exposición pública. Los hijos tuvieron un papel central en la ceremonia, y Georgina destacó que serían “los protagonistas, como lo son en nuestro día a día”. También mencionó la importancia de transmitirles “el valor de no tener nada y de tenerlo todo”.

La historia de la pareja se remonta a agosto de 2016, cuando Cristiano entró en una tienda Gucci en Madrid con su hijo Cristiano Jr., que entonces tenía seis años. Georgina, que en ese momento trabajaba como empleada y cubría a una compañera, estaba en el lugar. “Estaba de espaldas a ella y entonces me giré y la vi. Nuestras miradas se cruzaron, y a partir de ese momento fue…”, recordó el futbolista. “Fue un sueño”, completó Georgina, y él añadió: “Sé que ella es el amor de mi vida, y creo que yo también lo soy”.

El origen de la relación también definió la estética de la boda. La pareja vistió prendas de Gucci: Georgina lució un traje de falda de faille de seda blanca y zapatos de satén a juego con detalle de herradura plateada, mientras que Cristiano llevó un traje a medida en algodón beige claro y mocasines hechos a medida. Georgina contó que buscaba un vestuario acorde con la sencillez del día. “No nos va a disfrazar”, dijo, y aclaró que no quería que una jornada íntima se transformara en una escena de gala.

La modelo y empresaria también planeaba sumar a su anillo de compromiso un collar Chopard Garden of Kalahari con un diamante central de 50 quilates y pureza D. Georgina explicó que no quería “el típico álbum familiar aburrido”, sino un registro que perdurara como obra visual.

Tras la ceremonia, los recién casados viajaron al Santuario de Nuestra Señora de Fátima, a unas horas de distancia, para completar la celebración.Cristiano Ronaldo y Georgina Rodríguez se casaron en una ceremonia íntima