APUNTE.COM.DO.- La orca Toñi, considerada la más longeva del Estrecho de Gibraltar, fue avistada el pasado 10 de agosto con diez heridas compatibles con impactos de perdigones en su aleta dorsal, lo que ha encendido las alarmas entre la comunidad científica y las autoridades españolas.

El equipo de investigadores que la localizó, en aguas del estrecho y junto a dos compañeras, confirmó que hacía dos años que no se registraba su presencia en la zona. Ignacio Peinó González, participante en el monitoreo, señaló que observaron de inmediato marcas en la aleta dorsal que parecían de disparos de escopeta.

Tras analizar las lesiones y compararlas con registros fotográficos, los expertos determinaron que la orca presenta diez impactos, varios de ellos aún incrustados. El Grupo de Trabajo Orca Atlántica indicó que el patrón coincide con postas de plomo de nueve milímetros usadas para cazar jabalí, que suelen distribuirse en tres filas de tres proyectiles.

El hallazgo ha reavivado la preocupación por el estado de la población de orcas ibéricas, que cuenta únicamente con entre 30 y 40 ejemplares. Toñi, conocida como 'la abuela', juega un papel fundamental en la transmisión de conocimientos de caza y comunicación dentro del grupo.

Janek Andre, presidente de WeWhale Association, subrayó que la desaparición de Toñi implicaría también la pérdida de su madre adoptiva para un macho joven bajo su protección. Los científicos monitorean su comportamiento y han notado que, aunque sigue cazando, descansa más y se muestra menos sociable que en avistamientos previos.

El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco) ha abierto una investigación al confirmarse que las lesiones son compatibles con disparos. La vicepresidenta y ministra Sara Aagesen calificó el hecho como un daño grave contra una especie vulnerable, y las autoridades españolas han contactado a las portuguesas, pues los disparos pudieron ocurrir en el trayecto entre Galicia y el Estrecho. Hasta el momento no se ha confirmado oficialmente el origen de las heridas, aunque la hipótesis principal apunta a un ataque con arma de fuego.

Las orcas del Estrecho y el golfo de Cádiz están catalogadas como 'vulnerables' en el Catálogo Español de Especies Amenazadas. La Ley 42/2007 prohíbe toda acción que las dañe, y las sanciones pueden alcanzar los dos millones de euros, además de responsabilidades penales. La normativa también impide acercarse a menos de 500 metros, entorpecer su trayectoria o emitir sonidos para atraerlas o espantarlas, y en áreas críticas como Barbate, Conil y el Banco Majuán se prohíbe el avistamiento entre marzo y agosto.

Desde 2020, las interacciones entre orcas y embarcaciones han aumentado, y las 'Gladis', grupo al que pertenece Toñi, han protagonizado incidentes con veleros. Los expertos señalan que estos comportamientos suelen ser curiosidad o juego, no agresividad. Andre insistió en que disparar contra estos animales nunca es una respuesta aceptable y que necesitan protección, no represalias.Grupo de ocho orcas nadando bajo el agua. Seis orcas en primer plano, dos al fondo. Agua azul con rayos de luz filtrándose desde la superficie.

El Miteco y la Dirección General de la Marina Mercante recomiendan evitar navegar por zonas de alto riesgo entre abril y agosto y reportar cualquier encuentro con orcas. Los grupos científicos piden centrarse en la protección de la especie, cuya supervivencia depende tanto de la salud de sus líderes como de la reducción de conflictos con la actividad humana.