APUNTE.COM.DO.- El nuevo presidente del Partido Revolucionario Moderno (PRM) y jefe de Estado, Luis Abinader Corona, está obligado a rescatar parte de la popularidad perdida por esa organización política, la mitad de su militancia, según el padrón presentado por la entidad a la Junta Central Electoral (JCE), que fue un gravísimo error estratégico, con miras a mantenerse en el primer lugar que todavía conserva.
Hace más de un año, escribimos que los tres principales problemas que le causarían la pérdida de apoyo al PRM, son el abandonado de su liderazgo a la base, el mal uso de la publicidad pagada en contra de la mayoría de medios de comunicaciones o comunicadores individuales, y el déficit en la producción agropecuaria.
En lo que respecta al alejamiento de los principales líderes del PRM de los dirigentes de la base, exceptuando a Abinader y algunos más, que son los que mueven a los militantes, sostenemos que sin la incorporación de éstos al trabajo organizativo, esa entidad sigue cavando la tumba para su sepultura. Para evitar eso, hay que tomar en cuenta a muchos de los dirigentes de la base para el servicio del Estado!
Las principales organizaciones políticas del país, como los Partidos Revolucionario Dominicano (PRD), Reformista Social Cristiano (PRSC), de la Liberación Dominicana (PLD) y Revolucionario Independiente (PRI), mantuvieron hasta hace poco la estrategia de resolver los pequeños problemas de los militantes a través de los secretarios generales de base u otros dirigentes de esos organismos.
Esa cultura política, que le dio tantos buenos resultados a esas entidades, hoy escasamente funciona. Los gobiernos del PLD y el PRM renunciaron a la entrega de canastas navideñas, una tradición ancestral del pueblo dominicano, que incluso se tradujo negativamente a los sectores empresariales o comerciales. El PRM tendría que comenzar a aplicarla.
En la Navidad, los gobiernos y los empresarios “vestían” de colores las calles de los pueblos del país, con sus atractivas canastas, pero eso cambió. ¡La alegría de los pobres en Navidad está desapareciendo, dejando un costo político negativo!
Las únicas entidades que mantienen la tradición de entrega de canastas navideñas a los pobres, son el PRSC, el PRD que preside Miguel Vargas Maldoado y la Fuerza del Pueblo, que dirige Leonel Fernández. Los demás, muy tímidamente a seleccionadas personas.
Antes, cuando en la base de esos partidos se presentaban problemas entre los militantes, como la falta de pequeños empleos, la entrega de medicinas, las canastas u artículos para el hogar, eran los secretarios generales los que hacían esas gestiones ante los altos dirigentes. Si el PRM quiere sumar votos para el 2028, el Presidente de la República y líder de los perremeístas, Luis Abinaderr Corona, tiene ese gran reto de bajar a la base, donde lo esperan.
El segundo gravísimo problema que tiene el gobierno del PRM, es su distanciamiento de la mayoría de medios de comunicaciones. ¡Son los medianos y los pequeños los que hacen la mayoría! Hay recursos presupuestados en todas las instituciones del Estado, el problema que hay es que están mal repartidos. ¡Una buena política de comunicación estatal los abarca a todos!
Las informaciones que manejamos nos indican que hay un gran plan para acabar con el PRM a partir del venidero proceso electoral, no porque la mayoría de comunicadores está con el PLD o la Fuerza del Pueblo, sino en contra de una parte de influyentes funcionarios del gobierno. ¡Eso debe evitarse con una correcta distribución de los recursos publicitarios del Estado!
Se pensó que con la designación de Alberto Caminero a la Dirección de Prensa de la Presidencia, esos problemas desaparecerían, pero todo parece indicar que ese sector es manejado por un determinado grupo de poder. ¡Son muchos los comunicadores que están en malas condiciones sociales!
Los alcaldes de los grandes Ayuntamientos del país, como son los del Distrito Nacional, los demás del Gran Santo Domingo, Santiago y otros, especialmente dirigidos por el PRM, deben cambiar en este aspecto, porque hay funcionarios, que son dirigentes oficialistas, que están cavando sus propias tumbas políticas.
La mayoría de periodistas y otros comunicadores se encargarán con destruirlos, con todas las razones. Lo lamentable es que cuando abandonan sus funciones, hacen constar gastos de grandes cantidades de millones de pesos en publicidad. Entonces vendrá el cuestionamiento: ¿Quiénes recibieron esos millones?
En materia de producción agropecuaria, siempre le sugerimos al Presidente Luis Abinader que designe como ministro de Agricultura a un político, no a empresarios del sector, como viene sucediendo en los gobiernos del PRM.
Los funcionarios, que son empresarios, no van a poner al país a producir lo necesario, porque compite con sus intereses.
En los sectores medio y bajo del PRM hay técnicos calificados que pueden ser ministros de Agricultura, Educación u otras posiciones del Estado, ¡pero nunca son tomados en cuenta! Ellos se merecen buenas posiciones en el Estado, para resolver problemas de la base de su organización.
Con el aumento de la producción de alimentos del campo, unido a la actividad industrial, es que se puede lograr un mejoramiento en los precios de los productos para el consumidor. El Estado debe tener una doble visión, como son la de producir para el consumo nacional y la exportación. Los pequeños y medianos productores solucionan la falta de productos o los altos precios para esos sectores consumidores. O sea, para los que no compran en los supermercados.
La versión del gobierno de que en el país hay un aumento del Producto Interno Bruto (PIB) es real. El problema está en que el PIB sólo se mida en la mega producción y no la economía en general, como es el caso de la informal, que involu