APUNTE.COM.DO, REDACCION INTERNACIONAL. -El padre Pablo, un sacerdote madrileño de 29 años, compartió su experiencia sobre la vocación religiosa y explicó que el sacerdocio no es visto como una profesión común, sino como un llamado personal de Dios que requiere entrega y compromiso.
Durante una conversación en el podcast Se buscan rebeldes, el joven sacerdote afirmó que el celibato es un don que permite dedicar completamente el corazón a Dios y al servicio de los demás. Según explicó, no se trata de una obligación o una imposición, sino de un camino de libertad y felicidad para quienes reciben esta vocación.
Pablo señaló que el sacerdote está llamado a amar y acompañar a todas las personas sin distinción, siguiendo el ejemplo de Cristo, y que su entrega no busca sustituir los vínculos familiares, sino vivir una forma diferente de amor al servicio de la comunidad.
El religioso también rechazó la idea de que el celibato represente represión o falta de realización personal. Aseguró que, durante su proceso de discernimiento, comprendió que cuando Dios llama a una persona a una misión específica también le concede la capacidad y la gracia necesarias para vivirla plenamente.