APUNTE.COM.DO, REDACCION INTERNACIONAL. -Una frase del escritor y filósofo francés Albert Camus ha vuelto a circular con fuerza: “No hay felicidad si las cosas que creemos son diferentes a las que hacemos”. Para el autor, la verdadera felicidad depende de la coherencia entre las convicciones personales y las acciones cotidianas.
Camus sostenía que vivir en contradicción permanente genera una fractura interior que impide alcanzar un bienestar auténtico. Su pensamiento, desarrollado en un siglo marcado por conflictos e ideologías extremas, defendía la integridad personal como una base fundamental para la vida.
Ganador del Premio Nobel de Literatura en 1957, el escritor exploró ideas como el absurdo y la libertad humana en obras como El mito de Sísifo y La peste. En ellas plantea que el ser humano debe actuar conforme a sus valores, incluso cuando eso implique enfrentar dificultades.
Para Camus, la felicidad no depende de condiciones perfectas, sino de la decisión consciente de vivir con autenticidad. En ese sentido, la coherencia entre lo que se piensa y lo que se hace se convierte en un principio esencial para alcanzar una vida plena.