APUNTE.COM.DO, Washington.- El presidente estadounidense, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva para organizar una carrera de IndyCar en las calles de Washington este agosto, ligada al aniversario.
La iniciativa forma parte de las celebraciones oficiales por los 250 años de la independencia de Estados Unidos, proclamada el 4 de julio de 1776.
Washington diseña circuito urbano para la IndyCar
Imagen de archivo de autos del IndyCar. EFE/Armando Arorizo
La orden presidencial instruye a distintas agencias federales a coordinar con autoridades locales el diseño y la logística del trazado urbano previsto para la capital.
El circuito se proyecta en las inmediaciones de la explanada del National Mall y de otros monumentos emblemáticos del centro de Washington durante el evento.
“Esto va a tener mucha gente, ni siquiera diré cuánta, porque creo que puede establecer un récord en las carreras”, afirmó Trump desde el Despacho.
“Va a ser muy, muy importante. Celebramos la grandeza del automovilismo estadounidense”, añadió el mandatario al destacar el impacto simbólico del evento para el país.
El propietario de IndyCar, Roger Penske, afirmó que el evento celebrará la independencia nacional y el legado de patriotismo, innovación y excelencia del automovilismo estadounidense.
Penske realizó estas declaraciones en un comunicado difundido este viernes, en el que destacó el carácter histórico y simbólico de la prueba para el país.
La semana pasada, Trump compartió en su red Truth Social un vídeo generado con inteligencia artificial simulando una carrera en Washington alrededor del Capitolio federal.
Trump impulsa la llegada de la IndyCar
Imagen de archivo del presidente estadounidense Donald Trump (C) . EFE/MICHAEL REYNOLDS
En 2026, la IndyCar afronta una temporada de 17 carreras, con pruebas en circuitos urbanos, permanentes y óvalos en Estados Unidos.
El campeonato comenzará el 1 de marzo en St. Petersburg, Florida, una cita tradicional que abre el calendario del certamen desde hace varios años consecutivos.
La temporada concluirá el 6 de septiembre en el circuito de Laguna Seca, en Monterey, California, uno de los trazados clásicos del automovilismo estadounidense moderno.
La posible llegada de la IndyCar a Washington marcaría un hito deportivo y logístico, al llevar la competición al corazón político del país norteamericano actual.