APUNTE.COM.DO, REDACCION INTERNACIONAL. -A sus 82 años, el cardiólogo Valentín Fuster afirma que la felicidad no depende de lo externo, sino de construir una base interior sólida. Su propuesta se resume en las cuatro “tés”: dedicar tiempo a reflexionar, orientar la vida al propio talento, contar con la tutoría de alguien que guíe y transmitir positividad a los demás. Para Fuster, esta coherencia interna permite mantener la misma identidad en cualquier circunstancia y protege frente a la confusión emocional. Respaldado por décadas de investigación, sostiene que el bienestar crece cuando se vive con propósito y se entiende que “la gente más feliz es la que da, no la que recibe”.