APUNTE.COM.DO, Madrid.- Los equipos que estudian el sarampión en el Instituto de Salud Carlos III han precisado este jueves que la retirada a España del estatus de país libre de sarampión por parte de la OMS es una «decisión técnica» que no debe generar alarma porque el riesgo para la población, ampliamente vacunada, es bajo.

Fuentes del ISCIII han querido contextualizar el anuncio realizado esta semana del Comité Regional Europeo de Verificación del Sarampión y la Rubeola de la OMS de que la transmisión de esta enfermedad se ha restablecido en España una década después de que España alcanzara el estatus de ‘libre de sarampión’.

No debe generar alarma ni preocupación

Desde los centros nacionales de Epidemiología (CNE) y Microbiología (CNM) del ISCIII que vigilan esta enfermedad puntualizan que se trata de una decisión técnica, sujeta a criterios epidemiológicos y que no debe generar alarma ni preocupación.

Lo que significa este anuncio es que la OMS no descarta que en España, como en otros países que también han perdido el estatus de ‘libres de enfermedad’, haya habido una cadena de transmisión de más de 12 meses de duración.

En 2024, se notificaron un total de 467 casos sospechosos de sarampión, de los que se confirmaron 227; de ellos, 53 fueron importados, 110 estuvieron relacionados con la importación y en 73 no se pudo determinar el origen. Al año siguiente, subieron a 397 confirmados, con un alto porcentaje de no vacunados y otro vinculado a casos procedentes de otros países.

Los máximos expertos en sarampión de nuestro país consideran importante resaltar que este incremento es una tendencia global a escala mundial, y en su gran mayoría son importados o relacionados con la importación, no autóctonos, ligados a brotes puntuales.

Una alta tasa de vacunación

Además, las tasas de vacunación en España siguen siendo elevadas y superan el 95 % recomendado por la OMS: en concreto, y según los últimos datos, el porcentaje se sitúa en un 96,7 % con primera dosis y en un 93,8 % con las dos.

Como demuestran los estudios de seroprevalencia, la población española mantiene una elevada protección frente al sarampión, y el riesgo de infección sigue considerándose bajo, lo cual no excluye que se deba seguir reforzando medidas preventivas y de salud pública enfocadas a detectar posibles brotes, consolidar la vacunación y fomentar el conocimiento social en torno a la enfermedad.

Imagen de archivo de un laboratorio en el que se analizan muestras, entre otras áreas de microbiología, de sarampión. EFE/Javier Cebollada

Imagen de archivo de un laboratorio en el que se analizan muestras, entre otras áreas de microbiología, de sarampión. EFE/Javier Cebollada

En este sentido, en un contexto de aumento de casos a escala mundial, es fundamental seguir manteniendo la vigilancia epidemiológica y microbiológica, garantizando la identificación precoz de casos sospechosos, un rápido diagnóstico de laboratorio y una adecuada caracterización genómica, además de seguir impulsando la vacunación para mantener tasas elevadas.

Además, el ISCIII está trabajando con el Ministerio de Sanidad en la actualización del Plan Estratégico para la Eliminación del Sarampión y la Rubeola con el fin de recuperar el ‘estatus de eliminación’

Por todo ello, y tras la declaración de la OMS, los equipos dedicados a esta enfermedad destacan que España no se encuentra en especial situación de riesgo, y que esta noticia no debe generar alarma.

También recuerdan la importancia de huir de la desinformación, y no magnificar la influencia en nuestro país de los movimientos antivacunas, que tienen poco peso en España-, pero sí desterrar bulos sobre la población inmigrante, ya que la realidad del aumento global de casos depende de múltiples factores.