APUNTE.COM.DO, SANTO DOMINGO. -El investigador Dan Buettner explica que la longevidad no depende de fórmulas milagro, sino de hábitos básicos sostenidos en el tiempo. En las llamadas zonas azules, las personas viven más porque comen alimentos naturales, se mueven de forma cotidiana y mantienen relaciones sociales reales. Menos ultraprocesados, menos sedentarismo y más conexión humana reducen el impacto negativo de la vida moderna y favorecen un envejecimiento con mejor calidad de vida.