APUNTE.COM.DO, Madrid, España. En la Feria Internacional de Turismo (FITUR) 2026, la República Dominicana no solo exhibe playas de postal, modernos hoteles o cifras récord de visitantes. Presenta algo más profundo y duradero: una idea, una emoción y una invitación directa a los sentidos, resumida en un lema que ha logrado conectar de manera auténtica con el público internacional, la diáspora dominicana y el propio país: “Saborea el Paraíso”.
Esta frase, sencilla en apariencia pero poderosa en su contenido, sintetiza la esencia de un destino que ya no se promociona únicamente como un lugar para vacacionar, sino como una experiencia integral, donde el sabor, la cultura, la música, la hospitalidad y la identidad se funden en una sola vivencia.
Más que turismo: una experiencia que se siente
“Saborea el Paraíso” no se limita a la gastronomía, aunque la incluye como uno de sus pilares fundamentales. El lema invita a probar la República Dominicana con todos los sentidos:
saborear un mangú al amanecer, un sancocho compartido en familia, el café de montaña, el ron envejecido; pero también saborear la sonrisa de su gente, la calidez del servicio, el ritmo contagioso del merengue y la bachata, el azul infinito del mar y el verde intenso de las montañas.
En FITUR 2026, este mensaje proyecta al país como un destino emocional, humano y auténtico, capaz de competir a nivel mundial no solo por su infraestructura hotelera, sino por su identidad cultural viva, esa que se siente en cada rincón del territorio.
La República Dominicana como marca emocional
Desde el punto de vista del posicionamiento internacional, “Saborea el Paraíso” consolida a la República Dominicana como una marca país basada en sensaciones, algo que hoy valoran especialmente los viajeros modernos: experiencias reales, contacto genuino con la cultura local y memorias que perduran más allá del viaje.
Un especialista en marketing turístico internacional, consultado sobre el impacto del lema, explica que:
“La fuerza de ‘Saborea el Paraíso’ está en que no describe un lugar, describe una experiencia. No promete solo sol y playa; promete emociones, recuerdos y conexión. Eso es exactamente lo que el turismo global busca hoy”.
Cómo lo siente la diáspora dominicana
Para los dominicanos que viven fuera del país, el lema tiene un significado aún más profundo. No es solo promoción turística; es nostalgia, orgullo y pertenencia.
María Rodríguez, dominicana residente en Nueva York, comenta:
“Cuando escucho ‘Saborea el Paraíso’, pienso en mi infancia, en la comida de mi mamá, en el calor humano. Es una frase que te lleva directo a casa”.
Desde Nueva Jersey, José Peña añade:
“Ese lema no es marketing vacío. Es real. El dominicano sabe lo que es saborear la vida, compartir, celebrar. Eso es lo que somos”.
En Madrid, Ana Gómez, parte de la diáspora europea, afirma:
“Aquí en FITUR veo a la gente acercarse al stand dominicano con curiosidad. El lema invita, no impone. Te hace querer conocer el país”.
La mirada desde el territorio
Desde la propia República Dominicana, el mensaje también resuena con orgullo. Para Luis Martínez, emprendedor turístico en el país:
“‘Saborea el Paraíso’ nos representa. Habla de lo que ofrecemos sin perder lo que somos. No es solo para el turista; es también para nosotros mismos”.
Actores del sector coinciden en que el lema proyecta un mensaje coherente entre lo que se promociona al mundo y lo que realmente se vive en el país, fortaleciendo la confianza del visitante y el orgullo nacional.
Un lema que une nación y diáspora
Uno de los mayores logros de “Saborea el Paraíso” es su capacidad de unir a la República Dominicana dentro y fuera de sus fronteras. La diáspora se siente parte del mensaje, y el país se reconoce en él. Es una frase que no excluye ni idealiza en exceso; celebra la esencia dominicana tal como es.
En FITUR 2026, “Saborea el Paraíso” se consolida como un puente entre el turismo, la cultura, la economía y la identidad nacional. Un mensaje que no solo se mira: se siente.
No solo se lee: se vive. Porque la República Dominicana no solo se visita…se saborea.