SANTO DOMINGO, República Dominicana.- Nicolás de Jesús Cardenal López Rodríguez pidió al embajador de los Estados Unidos, James Brewster, que se vaya con su orgullo gay ''a otra parte'', tras recordarle que la diplomacia en todo el mundo se utiliza para promover las relaciones entre los países, valores morales, acuerdos comerciales y cooperación recíproca.

El máximo representante de la Iglesia Católica en el país se expresó en estos términos luego de encabezar las solemnidades de Corpus Chiristi, las cuales concluyyeron la noche del jueves con una eucaristia en la Parroquia San Antonio, en el sector de Gazcue, de la capital.

 López Rodriguez dijo la diplomacia no es para hacer ese tipo de cosas, para una propaganda absolutamente negativa, cuando periodistas le preguntaron ssobre un video difundido por la Embajada de Estados Unidos en el cual el embajador Brewster y su “esposo” Bob Satawate, promueven la celebración en junio del denominado “mes del orgullo gay”.

“Yo estoy en contra totalmente de eso, todo el mundo lo sabe, mi posición no es de ahora, no porque haya llegado ahora este señor con este tipo de actitud”, apuntó López Rodríguez.  

Citó que el libro de Génesis dice que “Dios hombre y mujer lo creó” para que formen familia y pueblen la tierra.

“Que no venga nadie ahora, porque dizque estamos en el siglo 21 a decirnos que los matrimonios deben ser de hombres con hombres y mujeres con mujeres”, significó el Cardenal.

Se recuerda que en un video colcado en la página web de la Embajada de los Estados Uniddos, Brewster y su esposo llamaron a "todas las naciones a unirse en la defensa de los derechos de los homosexuales y lesbianas".  El Embajador dijo que se siente muy orgulloso de celebrar el "Mes del Orgullo Gay-LGBT" con los millones de personas y los gobiernos democráticos 
Colaboración de Haití

TEMA HAITIANO

En otro orden, el arzobispo de Santo Domingo entiende que el gobierno dominicano debe exigir de su contraparte haitiano una cooperación directa, eficaz y permanente con respecto a la documentación que necesitan los ciudadanos del vecino país para regularizar su estatus migratorio en República Dominicana.

“Si los haitianos no están declarados en Haití, ni tienen actas de nacimiento, no podemos declararlos aquí”, razonó el Cardenal.

Señaló que en ningún país del mundo se legaliza a un extranjero si no tiene documentación de origen; que no sepa dónde nació, cómo se llama y que sepa cómo llegó al país que lo acoge.