[ANN] Mahafarid Amir-Khosravi, un multimillonario implicado en una estafa bancaria al Estado por más de 2 mil millones de dólares en Irán, el caso de fraude más grande desde la Revolución Islámica de 1979, fue ejecutado esta semana.
Khosravi fue declarado culpable de perturbar la economía del país a través de la malversación de fondos, lavado de dinero y soborno. Las autoridades sentenciaron a Khosravi, también conocido como Amir Mansour Aria, a muerte en la prisión de Evin, al norte de la capital, Teherán. La ejecución se produjo después de que la Corte Suprema de Irán ratificó la condena de muerte.
Sobre el fraude bancario, este implicó el uso de documentos falsos para obtener crédito de una de las principales instituciones financieras de Irán, el Banco Saderat, para comprar acciones de empresas estatales como Khuzestan Steel, el mayor productor de acero del país.
El imperio empresarial de Khosravi incluyó a más de 35 empresas, desde la producción de agua mineral a un club de fútbol, hasta importaciones de carne de Brasil. De acuerdo con informes de los medios iraníes, el fraude bancario comenzó en 2007.
Un total de 39 acusados ​​fueron declarados culpables en el caso. Se emitieron cuatro sentencias de muerte, dos tienen sentencias de cadena perpetua y el resto fueron condenados a penas de hasta 25 años de prisión.
Mahmoud Reza Khavari, ex jefe del Banco Melli, otro importante banco iraní, huyó a Canadá en 2011 tras renunciar a su puesto durante la investigación del caso. Khavari admitió que su banco estuvo parcialmente involucrado en el fraude, pero se dijo inocente.
Khavari fue sentenciado a cadena perpetua y actualmente es buscado por la Interpol.