La última esperanza del padre colombiano que encontró al asesino de su hija tras una búsqueda de 26 año
Redacción Internacional.- En su apartamento en Barranquilla, Colombia, Martín Mestre espera con ansias lo que podría ser el último capítulo de un doloroso viaje de casi tres décadas.
Acaba de firmar el último recurso contra una decisión del Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil de negar la extradición del hombre condenado por matar a su hija.
Mestre pasó gran parte de su vida investigando el paradero de Jaime Saade, quien fue sentenciado a 27 años de prisión en 1996, pero no fue arrestado porque había huido de Colombia poco después del asesinato de Nancy Mestre, dos años antes.
Tomó casi tres décadas de búsqueda hasta que finalmente fue encontrado en Belo Horizonte, Brasil, y arrestado por Interpol en 2020.
El asesino vivió una vida normal y cómoda bajo el nombre falso de Henrique dos Santos Abdala. Está casado con una brasileña y tiene dos hijos.
Pocos meses después de su arresto, el STF negó la extradición de Saade con el argumento de que el delito había prescrito en Brasil.
Ahora, Martín Mestre tiene sus últimas esperanzas en una impugnación por errores judiciales en la que pide al tribunal que revise la decisión.
"Solo tendré paz cuando el asesino de mi hija esté preso en una penitenciaría colombiana", dice en entrevista con BBC Brasil.
El crimen
Nancy, la hija menor de Mestre, quería ser diplomática y mudarse de Colombia a Estados Unidos para asistir a la universidad.
El padre dijo en broma que no la dejaría: "Te quiero cerca de nosotros". Pero en verdad, admiraba la ambición de su hija y haría todo lo posible para ayudarla a lograr ese sueño.
"Era una niña alegre, muy estudiosa. Siempre leía. Quería estudiar derecho internacional y diplomacia", cuenta Mestre.