Eran adolescentes. Eran primas. Eran dalits, intocables, la casta más baja de la India.
Dos jóvenes de 14 y 15 años han aparecido ahorcadas de un árbol de un huerto en el pueblo de Katra, en el norteño estado de Uttar Pradesh. Habían desaparecido la noche anterior. La autopsia ha confirmado que, antes de ser asesinadas, habían sido violadas brutalmente en grupo por varios jóvenes de la aldea.
Según los medios locales, fue la indignación de los habitantes del pueblo la que movilizó la búsqueda de las chicas. Los familiares de las víctimas denunciaron que la policía se negó en las primeras horas a registrar el caso, por lo que fueron ellos mismos, junto a sus vecinos, quienes comenzaron la búsqueda y bloquearon las carreteras para encontrar a los culpables.
Las autoridades ya han registrado el caso y acusan a cinco jóvenes, cuatro de los cuales están en paradero desconocido y sólo uno ha sido detenido. Los dos policías que atendieron a los familiares en el momento de la desaparición han sido suspendidos por ignorar la denuncia. Se les acusa de proteger a los sospechosos.
“Los culpables serán castigados”, ha afirmado Akhilesh Yadav, jefe de gobierno de Uttar Pradesh, para calmar los ánimos de un pueblo que está conmocionado por lo sucedido y furioso por la actuación de la policía local
VÍCTOR OLAZABAL Especial para EL MUNDO Nueva Delhi