Santo Domingo, RD.- El exprocurador general de la República, Jean Alain Rodríguez y otros imputados por "Operación Medusa", vivieron una situación dramática, problamente el peor momento de su vida, cuando estuvieron encerrados en la cárcel de Ciudad Nueva, más de dos semanas, previo al conocimiendo de la medida de coerción que les fuera impusta por el juez.

Este grupo de 7 personas, acostumbradas a la buena vida, problamente vivió el peor momento de su vida, teniendo que convivir en una celda de 27 pies de largo y 7 de ancho, para colmo, sin ventilación ni ventanas; pero se vieron forzado a "adaptarse".

La historia fue contada por Miguel José Moya, otro de los imputados, y quien atravesó la misma situación, durante una entrevista al programa radial matutino El Sol de la Mañana, transmitido por Zol 106.5.

José Moya sigue contando que cuando estuvieron en la referida cárcel, las temperaturas ascendían los 40 grados y donde para dormir se turnaban, con el fin de recibir una leve corriente de aire que entraba por los barrotes de la puerta.

“Es una experiencia de confinamiento muy dramática, estás allí con 7 personas de personalidad distinta, carácter distinto y maneras de reaccionar a ese ambiente de manera distinta”, expuso José Moya en el referido espacio.

Con optimismo, José Moya agradeció la experiencia y narra que logró que uno a uno los que le acompañaban en la celda aceptaran la realidad que estaban viviendo, incluyendo al exprocurador Rodríguez, el único con quien había tenido contacto con anterioridad.

“Que entendiera que usted está preso y estar preso significa que debemos someternos a las limitaciones de esta situación con dignidad, aceptación y tomar lo que ofrece esta experiencia”, agregó.

Un poco más de dos semanas estuvieron detenidos en la cárcel preventiva del último piso del Palacio de Justicia de Ciudad Nueva el exprocurador Jean Alain Rodríguez junto a Rafael Antonio Mercedes Marte, exencargado de Contabilidad de la PGR; Alfredo Alexander Solano Augusto, quien fungió como director financiero y encargado de proyectos.

También estaban allí Javier Alejandro Forteza Ibarra, director de Tecnología de la información y Comunicación (DTIC); Jonnathan Josel Rodríguez Imbert, quien fue director administrativo; Jenny Marte Peña, era encargada de proyectos; y Altagracia Guillén Calzado, quien fue subdirectora administrativa y financiera.

José Moya, quien era el de mayor edad de los involucrados, le fue dictado garantía económica, impedimento de salida y presentación periódica. Según la jueza Kenya Romero, esta decisión fue tomada por este ser una persona identificable en los registros públicos y no representar una obstaculización de los medios de prueba.