Santo Domingo, RD.- Cinco del grupo de imputados en Operación Coral fueron enviados este lunes a la cárcel de Najayo por 18 meses, como medida de coerción impuesta por la jueza Kenya Romero, acogiendo una solicitud del Ministerio Público, mientras que. contra Rúl Girón se decidió arresto domiciliario y sus vigilancia con la colocación de un localizador electrónico, así como impedimento de salida del país.

La decisión fue tomada tras tres días de deliberaciones y afecta al jefe de seguiridad del expresidente Danilo Medina, Adán Cáceres; el exdirector financiero del Cuerpo de Seguridad Presidencial, coronel Rafael Núñez de Aza, Alejandro Montero y los presuntos testaferros Tanner Flete y la pastora Rossy Guzmán.

Los imputados están acusados de cometer lavado de activos, falsificación de documentos, asociación de malhechores, falsificación de documentos y porte ilegal de armas.

En el caso de Girón, para la flexibilización de la medida de coerción en su contra, aparentemente la jueza habría tomado en cuenta su colaboración para confesar todo el entramado presumiblemente corrupto que existe en las filas militares.

Se recuerda que Girón acusó al coronel Núñez de Aza y a Adán Cáceres de ser las cabecillas de la malversación de fondos que se efectuaba desde la seguridad presidencial.

En la resolución de la jueza, también se establece que el caso sea declarado como complejo por la cantidad de imputados que están señalados en la operación anticorrupción y por los alegados actos delictivos que se enmarcan dentro de la acusación.