El grupo parapolicial que apareció en escena este fin de semana en los hospitales del Gran Santo Domingo contarían con los auspicios del gobierno, que les habría dado luz verde para que asuman el control parcial de la "seguridad" del personal médico, según dijeron funcionarios de la seguridad militar adscrita al Ministerio de Salud Pública.
Los parapoliciales, que se hacen llamar "Policía Especial Hospitalaria", han sido desplegados dentro del perímetro de los hospitales públicos, incluso en las puertas de las salas de emergencia donde "recogen informes" de las personas que llegan heridas y las circunstancias en las que resultaron lesionadas.
Los ciudadanos, al creer que se trata de "policías" reales acceden a sus solicitudes y les suministran todos los datos, cuyo destino no están claros.
Este día sábado el coronel Francisco Alcantara Núñez, Director General de Seguridad del Ministerio de Salud Pública, reveló que el grupo parapolicial actúa en los hospitales en el marco de un acuerdo entre la Procuraduría General de la República y el Ministerio de Salud Pública para actuar en la "seguridad" de los médicos.
La formación de esos grupos integrados por cientos de hombres y mujeres reflejaría que la seguridad a cargo de la Policía y las Fuerzas Armadas en los hospitales ha fracasado por lo que buscan esta "colaboración".
Un hombre que dijo ser un "coronel" y jefe de la "Policía Hospitalaria", le informó ayer a Ciudad Oriental que aunque estaban actuando, no contaban con la autorización oficial, lo que entra en contradicción con la versión de Alcántara Núñez.
Esta semana, han ingresado al perímetro del hospital varios de esos grupos con nombres distintos, pero coinciden en que visten ropas y botas militares, llevan esposas y algunos hasta exhiben armas de fuego.
La formación en otros países de esos grupos parapoliciales ha derivado en su transformación en bandas criminales.
Hasta el momento, se conoce que varios de esos grupos actúan como "recolectores de informes".
En otras ocasiones han actuado directamente junto a las fuerzas policiales en incursiones para detener a ciudadanos y realizar allanamientos.
No está claro porqué el Gobierno auspicia la formación de esos grupos ni cuales son sus propósitos finales.