México, 17 abr (EFE).- A la edad de 87 años y enfermo desde las últimas semanas, el premio nobel Gabriel García Márquez falleció hoy en su residencia de la capital mexicana, en la paz del hogar que habitó durante los últimos años.
Fue a las 14.00 hora local (19.00 GMT) cuando murió el autor de "Cien años de soledad", que se había afincado en la capital mexicana desde hace medio siglo, pero que seguía fiel a su nacionalidad colombiana, que le acompañó hasta el lecho de su muerte.
García Márquez "se queda en sus libros, y se va a quedar no ahora, no para nosotros, porque dentro de 500 años y dentro de mil, si existimos, habrá quienes estén leyendo al Gabo", afirmó la autora mexicana Ángeles Mastretta.
El fallecimiento de García Márquez se produjo en medio del hermetismo que ha rodeado su estado de salud desde que el 31 de marzo pasado fue hospitalizado en un hospital de esta capital, de lo que se informó tres días después.
En el hospital fue tratado por una infección pulmonar y en las vías urinarias, así como por un cuadro de deshidratación, pero le aplicaron antibióticos y fue dado de alta ocho días después de ser hospitalizado.
El 8 de abril llegó a su casa en camilla, trasladado por una ambulancia del hospital donde estuvo internado, y salió de allí hoy, ya sin vida, en una camioneta fúnebre gris que llegó a la vivienda tres horas después de su fallecimiento.
En el trasiego de parientes y amigos que se acercaron a su domicilio, que tuvieron que pasar por un enjambre de periodistas que se agolpaban a la puerta, se pudo ver al menos a uno de sus hijos, Gonzalo, que abandonó la casa dentro de un vehículo.
Otros automóviles salieron del lugar, con diferentes pasajeros, pero a pesar de la presencia de decenas de periodistas, ninguno de los parientes aceptó a dar detalles sobre la muerte del premio nobel de literatura de 1982.
El chófer del autor, Genovevo Quiroz, dijo que la familia dará a conocer un comunicado en las próximas horas. Ya de noche, la policía colocó vallas ante la vivienda del escritor y montó un cerco en las esquinas, para impedir el acceso de vehículos.
El cuerpo de García Márquez será incinerado "en privado" en México
México, 17 abr (EFE).- El cuerpo del escritor colombiano Gabriel García Márquez, fallecido hoy, será incinerado "en privado" y el lunes tendrá lugar un homenaje en el Palacio de Bellas Artes de la capital mexicana, informaron fuentes oficiales.
Así lo dio a conocer la directora del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), María Cristina García Cepeda, en un comunicado que leyó en nombre de la familia a la puerta de la casa del Nobel de literatura, en el sur de la capital mexicana.
"El Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), a petición de la familia de Gabriel García Márquez, informa que los restos del escritor serán incinerados en privado" y que en la funeraria no se llevarán a cabo honras fúnebres, agregó.
"El lunes a partir de las 16 horas se realizará un homenaje luctuoso en el Palacio de Bellas Artes, donde el público podrá homenajear su legado", finalizó García Cepeda.
La directora del INBA estuvo acompañada de Jaime Abello, director general de la Fundación Gabriel García Márquez, quien afirmó que este es la única información que se va a dar sobre el fallecimiento del escritor colombiano.
"No creo que haya más comunicados y más bien los invitamos a que el lunes nos acompañen. La idea ahora es reposar, descansar y recuperar un poco de tranquilidad", agregó Abello, quien animó a retirarse a los numerosos comunicadores que llevan todo el día a las puertas de la casa.
Interrogado sobre las causas de la muerte del escritor, Abello dijo que "los médicos lo dirán posteriormente, supongo".
El autor de "Cien años de soledad" falleció hoy a las 14.00 hora local (19.00 GMT) en su residencia de la capital mexicana, tras estar enfermo desde las últimas semanas. EFE
América Latina llora a su escritor más universal pero se consuela con su obra
Escritores y dirigentes políticos latinoamericanos rindieron hoy tributo al fallecido Gabriel García Márquez, un escritor colombiano de talla universal que deja una obra tan grande como el vacío que ha producido su muerte.
La noticia de su fallecimiento, que corrió como reguero de pólvora por los medios latinoamericanos, fue confirmada por el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, en su cuenta de Twitter.
"Mil años de soledad y tristeza por la muerte del más grande colombiano de todos los tiempos! Solidaridad y condolencias a la familia", escribió el presidente Santos.
Entre los escritores que reaccionaron a la muerte del único colombiano ganador de un Nobel, en 1982, está el peruano Mario Vargas Llosa, quien fue muy amigo de "Gabo", como se conocía cariñosamente al creador de "Cien años de soledad", pero tuvo un desencuentro con él y su amistad terminó en 1976 con un puñetazo.
"Ha muerto un gran escritor cuyas obras dieron gran difusión y prestigio a la literatura de nuestra lengua", declaró Vargas Llosa con evidente congoja a un reportero del canal N de televisión.
"La lengua española ya nunca fue la misma con Gabo y nunca volverá a serlo sin Gabo. Mi sentimiento es de desolación", escribió el escritor y ex vicepresidente nicaragüense Sergio Ramírez en su cuenta de Twitter.
Para Ramírez, "el lugar de la Mancha de cuyo nombre Cervantes no quiso acordarse es Macondo. De Cervantes a Gabo se extiende el arco mágico de la lengua".
Con la muerte de García Márquez "se cierra el capítulo del realismo mágico en lengua española", dijo, por su parte, el escritor mexicano Homero Aridjis.
"Es una pérdida difícil para todos. Una pérdida que evoca grandes memorias. Pero por lo menos podemos conformarnos con la idea de que podemos llenar ese vacío con la gran obra que nos dejó", afirmó a Efe la novelista brasileña Nélida Piñón.
La escritora chilena Isabel Allende dijo sentir una "pena inmensa" por el fallecimiento del autor colombiano, que, según dijo, fue "un maestro" para todos los autores latinoamericanos contemporáneos.
Era "el último escritor verdaderamente universal y sin duda el más famoso del siglo XX", dijo a Efe el periodista y escritor colombiano Santiago Gamboa, quien comparó a García Márquez con el fallecido líder sudafricano Nelson Mandela.
La novelista panameña Rosa María Britton señaló que escritores como García Márquez no mueren nunca porque su obra va ser leída siempre. "Lo que él escribió lo va a leer todo el mundo por mucho tiempo, por muchos años y va a ser inmortal", dijo.
Desde el mundo de la política también hubo una lluvia de elogios para el escritor nacido de Aracataca hace 87 años.
El expresidente colombiano Álvaro Uribe (2002-2010) lamentó la muerte del "maestro" que hizo que "millones de habitantes del planeta" se enamoraran de Colombia.
Otro exjefe de Estado de Colombia, Belisario Betancur (1982-1986), se manifestó "consternado" por la muerte de su amigo "Gabo", a quien definió como "un grande de la literatura universal".
Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) lamentaron también la pérdida. "Pierde Colombia, pierde el mundo por el fallecimiento de Gabo. Sus obras salvaguardan su memoria. Acompañamos a su familia en este momento", señaló la guerrilla.
El presidente de México, Enrique Peña Nieto, calificó a García Márquez como "uno de los más grandes escritores de nuestros tiempos" y subrayó que con su obra "hizo universal el realismo mágico latinoamericano, marcando la cultura de nuestro tiempo".
"Latinoamérica y el mundo entero sentirán la partida de este soñador", dijo el presidente de Perú, Ollanta Humala, quien le deseó que descanse en paz "allá en Macondo", el pueblo de "Cien años de soledad".
"Honduras entera se solidariza con Colombia y le acompaña en su tristeza ante la pérdida del ilustre Gabo", expresó el presidente hondureño, Juan Orlando Hernández, en su cuenta en Twitter.
El presidente de Ecuador, Rafael Correa, escribió en Twitter: "se nos fue el Gabo, tendremos años de soledad, pero quedan sus obras y amor por la Patria Grande".
"El presidente Otto Pérez y la vicepresidenta Roxana Baldetti se solidarizan con la familia del escritor, con los colombianos, con los mexicanos -patria adoptiva del novelista desde 1961- y con América Latina", afirmó el gobierno guatemalteco.
"Devastador como 'Historia de un secuestro' o 'Crónica de una muerte anunciada'. Inconsolable como 'Cien años de soledad'. #RIP @ElGabo", escribió la mandataria de Costa Rica, Laura Chinchilla.
La ministra boliviana de Comunicación, Amanda Dávila, dijo que García Márquez "sobre todo" fue un "gran hombre" comprometido "con la gran patria latinoamericana".
"A través de su legado literario quedará por siempre el recuerdo de 'Gabo' en las actuales y futuras generaciones", subrayó la Secretaría de Cultura de la Presidencia de El Salvador.
"La verdad que me pasan tantas cosas con esta noticia, no tengo palabras, se trata sin dudas de un grande de la literatura universal, creador de ese magnifico movimiento identitario que es el realismo mágico", expresó el secretario de Cultura del Gobierno argentino, Jorge Coscia.
El expresidente panameño Arístides Royo (1978-1982) dijo a Efe que murió uno de los más grandes autores en lengua española del siglo XX y el siglo XXI y, además, "un gran amigo de Panamá y un escritor latinoamericano de carácter universal".
"Nos deja una obra prolífica e inspiradora, que seguirá alimentando nuestra imaginación", dijo el exjefe del Estado chileno Sebastián Piñera sobre la figura del Nobel de Literatura 1982.
Con García Márquez "desaparece la figura más representativa de la literatura en español y uno de los novelistas más importantes del siglo XX", aseveró el ministro español de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert.
Bill Clinton dice que fue un honor haber sido amigo de García Márquez
Nueva York, 17 abr (EFE).- El expresidente estadounidense, Bill Clinton, aseguró hoy estar "entristecido" por el fallecimiento del escritor colombiano Gabriel García Márquez, y afirmó que fue un honor haber sido su amigo.
Clinton, en un comunicado, afirmó que, desde la primera vez que leyó "Cien años de soledad", hace más de cuarenta años, "siempre me sentí maravillado por sus dotes únicas de imaginación, claridad de pensamiento y sinceridad emocional".
García Márquez "capturó el dolor y la alegría comunes a toda la humanidad en escenarios a la vez reales y mágicos. Me sentí honrado de ser su amigo y de conocer su gran corazón y su mente brillante durante más de veinte años", añadió.
"Mis pensamientos están con Mercedes y con su familia, y con sus amigos y admiradores en Colombia y por todo el mundo", concluyó Clinton.
Clinton decía con frecuencia que "Cien años de soledad" era su libro favorito.
En su obituario publicado en su página digital, el diario New York Times, recuerda hoy que Estados Unidos prohibió la entrada a García Márquez durante más de tres décadas, supuestamente porque había militado en el Partido Comunista de Colombia.
Esa prohibición fue anulada después de que Clinton invitó a García Márquez en 1994 a la isla de Martha's Vineyard (Massachusetts), uno de los enclaves turísticos más exclusivos del país, donde pasaba unas vacaciones.
Obama lamenta la pérdida de "Gabo", uno de los "más grandes visionarios"
Washington, 17 abr (EFE).- El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, lamentó hoy el fallecimiento de Gabriel García Márquez, de quien dijo que es uno de sus escritores favoritos y a quien consideró como uno de los "más grandes visionarios".
"Con el fallecimiento del autor Gabriel García Márquez, el mundo ha perdido a uno de los más grandes y visionarios escritores; uno de mis favoritos desde que era joven", dijo Obama en una declaración difundida poco después de conocerse la muerte del premio Nobel de Literatura en su casa de la capital mexicana a los 87 años.
El presidente estadounidense, que en su nota recordó que a García Márquez se le conocía con el apelativo cariñoso de "Gabo", recordó que tuvo "el privilegio" de conocer al escritor.
El encuentro se produjo en abril de 2009 en Ciudad de México, durante una cena organizada en honor de Obama por el ahora expresidente mexicano Felipe Calderón.
Allí, García Márquez regaló al mandatario estadounidense una copia firmada de "Cien años de soledad", "un clásico definitorio de nuestro tiempo" que aún hoy "atesora", según dijo.
"Como colombiano orgulloso y representante y voz del pueblo de las Américas, y como maestro del género del 'realismo mágico', ha motivado a muchas personas, incluso a tomar la pluma y escribir también", aseguró Obama de García Márquez.
El periodismo, compañero de viaje de Gabriel García Márquez
Bogotá, 17 abr (EFE).- Escritor de cuentos, novelas, guiones y hasta boleros frustrados, Gabriel García Márquez viajó siempre acompañado por su instinto de periodista de raza, con el lapicero a mano y la capacidad de observación de un lince.
Aunque parezca de fábula, el universo que evocó el escritor colombiano era real. Cada historia y cada vivencia pasaban por el tamiz de su ojo de periodista porque estaba convencido de que "la crónica es la novela de la realidad".
El idilio del genio colombiano con la literatura y el periodismo nació casi al mismo tiempo, cuando apenas iniciaba su formación en Bogotá, lejos de su tierra caribeña y en una ciudad gris que marcó sus primeros pasos con el "Bogotazo", como se conocen los disturbios que derivaron del asesinato del caudillo liberal Jorge Eliécer Gaitán.
Alrededor de ese hecho histórico comenzó su carrera con los primeros cuentos publicados en prensa. "La tercera resignación" abrió la veda en El Espectador en 1948, y luego como reportero siguió buscando la comunión entre la literatura y el periodismo en dos ciudades de su Caribe natal: Cartagena y Barranquilla.
En el mismo diario bogotano publicaría en 1955 en 14 entregas un reportaje emblemático: "Relato de un náufrago".
En ese entonces el futuro Premio Nobel de Literatura de 1982 era apodado "Trapo loco", vestía coloridas camisas y dormía en pensiones de mala muerte con los bajos salarios que recibía en El Universal de Cartagena y El Heraldo de Barranquilla, pero nunca faltaron libros que leer ni botellas de ron blanco que apurar con sus amigos intelectuales.
En esos prolíficos años devoró a William Faulkner, Ernest Hemingway, Virginia Woolf y a John Dos Passos, forjó una afición enfermiza por el cine, conoció a su íntimo amigo y compatriota Álvaro Mutis, y además formó parte del "Grupo de Barranquilla", que por poco no llegó a ser generación literaria.
No sería esa primera vez en que el "hijo del telegrafista" se sacrificaba por el periodismo, pues la penuria marcó su etapa como corresponsal en Europa, cuando con una libreta recorrió el continente en plena Guerra Fría y en una buhardilla de París aromatizada por coliflor cocida trataba de vender sus reportajes.
Su manejo de ese "género estrella" fue reconocido por su colega polaco Ryszard Kapucinski, toda una autoridad, quien afirmó que "su gran mérito (de García Márquez) consiste en demostrar que el gran reportaje es también gran literatura".
Después de desmontar el socialismo real en la serie de reportajes "Noventa días en la cortina de hierro", que publicó la revista colombiana Cromos, uno de sus amigos de la época parisina, su compatriota Plinio Apuleyo Mendoza, le rescató y se lo llevó a escribir a Caracas para las revistas venezolanas "Momento", "Elite" y "Venezuela Gráfica".
En medio de ese retorno al Caribe viajó a La Habana con Mendoza para conocer de primera mano el efecto de la recién estrenada revolución de Fidel Castro, lo que le abrió las puertas como corresponsal de la agencia cubana Prensa Latina en Bogotá y Nueva York, un periodo que concluyó en medio de las tensiones por la invasión de Bahía de Cochinos.
Entonces decidió buscar a Mutis en México, y acompañado por su familia y enormes fajos de manuscritos de sus grandes novelas inició un camino errante a través de los Estados Unidos de Faulkner que acabó en la floreciente Ciudad de México, donde quiso probar suerte en el cine, pero tuvo que recurrir al periodismo para sobrevivir hasta que llegó su hora de oro literaria con "Cien años de soledad".
Y sin firmar, dirigió durante dos años las revistas "La familia" y "Sucesos para todos", el inicio de sus aventuras editoriales que después, ya convertido en una figura de la literatura, le llevarían en 1974 a crear la publicación de izquierda Alternativa, con Enrique Santos, hermano del actual presidente de Colombia.
Aunque ese proyecto murió pronto, García Márquez no cejó en su empeño y en 1998 compró la revista Cambio, que vendería en 2006 a la Casa Editorial El Tiempo.
Como lo afirmara en la asamblea anual de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) de 1996, "el periodismo es una pasión insaciable que sólo puede digerirse y humanizarse por su confrontación descarnada con la realidad".
Para esa época ya había puesto en marcha en Cartagena su proyecto docente alrededor de la Fundación de Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI) para "inventar otra vez el viejo modo" de aprender el oficio sin grabadoras ni comillas pero con ética y compromiso social, como fue su obra.
En los últimos años han surgido homenajes a la figura de periodista del Nobel, como la antología de textos "Gabo, periodista" o la creación en 2013 de los "Premios Gabriel García Márquez" otorgados por la FNPI en un intento por rescatar a la profesión.
García Márquez nunca se trepó a la cima de la fama ni se quitó la camisa de reportero.
Lo demostró en uno de sus últimos ingresos a un hospital en México cuando, al ver un tumulto de medios a las puertas de la clínica, exclamó: "Están locos, qué hacen allá afuera (los periodistas). Que se vayan a trabajar, a hacer algo de provecho", reivindicando una vez más su filosofía: "el periodismo es el mejor oficio del mundo".