EFE.México.- Decenas de periodistas se encuentran ante la casa de Gabriel García Márquez, en el sur de la capital mexicana, esperando detalles sobre el fallecimiento del escritor colombiano.

Desde que se conoció su fallecimiento, han entrado en su residencia varias personas, incluyendo su chófer y un escritor colombiano, Guillermo Angulo.

Hacia las 16.35 hora local (21.35 GMT) ingresó en el domicilio una camioneta fúnebre gris, que se tuvo que hacer paso entre los periodistas que se agolpaban a la puerta de la vivienda hasta que pudo finalmente entrar.

El número de efectivos policiales ha sido reforzado en los últimos minutos para facilitar el paso de las personas que intentan ingresar a la residencia en la que vivió durante los últimos años el Nobel de Literatura 1982.

Se desconocen aún detalles sobre el fallecimiento del autor, que fue confirmado por fuentes oficiales tanto en México como en Colombia por el presidente Juan Manuel Santos.

 

Se espera que, como ha ocurrido en otras ocasiones, salga a la puerta de la vivienda algún familiar del autor o algún integrante del equipo médico que lo ha atendido en los últimos días.

El pasado 8 de abril, García Márquez fue dado de alta en un hospital del sur de la capital mexicana, donde fue ingresado el pasado 31 de marzo por un cuadro de infección pulmonar y en las vías urinarias, además de deshidratación.

Días después surgieron versiones extraoficiales sobre la posibilidad de que sufriera un proceso canceroso, pero lo desmintió la familia.

Aun así, la familia dijo que el estado de salud del autor de "Cien años de soledad" era muy frágil, y hoy, el médico que lo atendió, Jorge Oseguera, precisó a una emisora colombiana que se encontraba en un "estado delicado".

 

Muere Gabriel García Márquez, Premio Nobel de Literatura
 
El Premio Nobel de Literatura 1982, Gabriel García Márquez, murió este jueves en su residencia ubicada al sur del Distrito Federal
CIUDAD DE MÉXICO, México, abr. 17, 2014.- Este jueves murió en su residencia del Distrito Federal el escritor colombiano, Gabriel García Márquez.
 
La suya fue una vida en la que la que la fantasía, los ambientes mágicos y los personajes entrañables tuvieron lugar especial en su mente, en sus textos, en sus conversaciones. La esencia de Gabriel García Márquez, de sus libros, habría sido conformada de todo ello.
 
Aracataca, Colombia, fue testigo de su nacimiento el 6 de marzo de 1927; sus abuelos lo educaron. En sus obras hay huellas de su infancia y adolescencia.
 
"Yo tuve una infancia bastante libre, bastante tranquila, llena de misterio, es una cosa bellísima. Aracatcaa, que es un pueblo del que estamos hablando, que es un pueblo muy caliente, un pueblo bananero, que tienes que irte hacía 1930, no existían refrigeradores, no existía fábrica de hielo, no existía nada de esto", dijo Gabriel García Márquez.
 
Estudiaba derecho en la Universidad Nacional de Bogotá, en Colombia, cuando empezó a publicar algunos cuentos en periódicos de ese país. García Márquez optó por abandonar su formación universitaria para dedicarse al periodismo y la literatura.
 
García Márquez se refugiaba en los cafés. Desde su juventud estuvo vinculado al llamado Grupo de Barranquilla, al que pertenecían los escritores José Félix Fuenmayor y Álvaro Cepeda Samudio.
 
Entonces se acercó a autores estadounidenses como Hemingway y Faulkner, quienes impactarían notablemente en su obra.
 
En 1955, con su cuento Un día después del sábado, ganó el concurso de la Asociación de Escritores y Artistas.
 
Luego publicó su primera novela, La hojarasca, en la que dejó ver lo que sería parte de su obra posterior.
 
"Me interesaba escribirla, no tenía interés en publicarla y un día llego un editor, o alguien que editaba libros, y me dijo: que le habían dicho que yo tenía un libro, y abrí la gaveta y se lo di, y se me olvidó por completo, tres o cuatro meses después me llamaron por teléfono de una imprenta, creo que era en Bogotá, cuando yo trabajaba en periodismo, para decirme que mi libro estaba impreso pero que el editor no aparecía porque, creo que había tenido algunos problemas económicos y no lo encontraban por ninguna parte, entonces yo hablé a mis amigos libreros y a mis amigos periodistas y les expliqué qué estaba pasando y entonces ellos, los libreros, los periodistas, hacían las notas y los libreros fueron a la imprenta y compraban directamente en la imprenta el libro y lo vendían, ese es el primero ese es La Hojarasca, el segundo que publiqué fue El Coronel no tiene quien le escriba", comentó García Márquez.
 
En 1955 comenzó un periplo entre Europa y América. Convivió estrechamente con los autores del "boom" latinoamericano durante su estancia en Paría.

 
Por aquella época escribió El coronel no tiene quien le escriba, que salió a la luz en 1958 y su primera edición, como libro, se realizó hasta 1961.
 
Poco después regresó a América. Pasó un tiempo en Cuba y en Bogotá. Fundó la agencia de noticias cubana Prensa Latina, de la que fue enviado especial en Nueva York. Más tarde llegó a México.
 
Para su incorporación a la vida cultural del país, el mexicano Juan García Ponce y el colombiano Álvaro Mutis fueron piezas clave. Así empezó a colaborar en el suplemento México en la Cultura del periódico Novedades.
 
"Yo viví en México ocho años de incógnito, eso fue lo que yo hice en los ocho años que viví en México desde 1960 hasta creo 1968, trabajé, hice de todo para poder seguir escribiendo: trabajé haciendo revistas, trabajé haciendo publicidad, en fin, en muchas cosas, inclusive haciendo guiones de cine clandestino", agregó en una entrevista García Márquez.
 
La internacionalización se dio gracias a la favorable crítica de Carlos Fuentes sobre El coronel no tiene quien le escriba y de su recomendación para incluirlo en el libro Los nuestros, en el que aparecían los principales autores latinoamericanos del momento y la generación anterior.
 
En 1965, en México, escribió la más importante de sus novelas: Cien años de soledad.
 
Pablo Neruda dijo que era la mejor novela escrita en castellano después de El Quijote. El éxito lo abrumó.
 
"Yo sabía que había que escribirlo, pero que había que editarlo no tenía la menor idea. Los libros hay que escribirlos, ahora que después se publiquen ese es otro proceso que casi no corresponde al escritor, que después se divulguen y después se leen es una cosa que casi tampoco corresponde ni siquiera al editor ni al librero sino al lector, yo sé que  Cien años de soledad  lo han vendido los lectores, es decir la propaganda de boca a boca es lo que ha vendido Cien años de soledad", dijo García Márquez.
 
Quien lo conoció de carca, ha dicho que tenía cierta obsesión por el poder, que era supersticioso, que la fama no lo transformó y que era amante del vallenato, el cine, la música francesa y el buen vino.
 
"Cuando se habla de éxito casi no se toma en cuenta la crítica, quiero decir, el éxito a nivel crítico, pues sí, creo que es general, es decir; en que los críticos están de acuerdo en que es una buena novela. Si estamos hablando de éxito, vamos hablar un poco de cantidades, de cantidad de ejemplares medidos porque mientras no hagamos una revolución que cambie todos estos sistemas y todas estas sociedades, entonces la única manera de medir la acogida que un libro tiene en el lector es por la cantidad de ejemplares que se han vendido", comentó García Márquez.
 
Nunca perdió la perspectiva acerca del mundo del escritor y de la problemática de quienes se inician o de aquellos a quienes los medios no prestan atención.
 
"Sin duda, yo creo que el artista es el creador más desprotegido que hay en el mundo a pesar de todos estos foros y de todas estas organizaciones que apenas empiezan. Yo como autor me siento desprotegido pero, sobre todo, siento desprotegidos a los escritores menos conocidos, que es lo que más me preocupa porque un escritor puede tener cierta autoridad, simplemente, que pase mucho tiempo, yo le puedo dar simplemente un dato para terminar: mis primeras regalías por derechos de autor las recibí a los 46 años, cuando ya tenía cinco libros", agregó García Márquez.
 
Para el autor colombiano la amistad tuvo un valor especial. Tanto que su honor estaba de por medio cuando empeñaba su palabra:
 
"Mira, lo más importante que pretendo es que soy un amigo de mis amigos. Es lo que prácticamente me ha importado en la vida, casi es la razón por la que he escrito, dije una vez que escribo para que mis amigos  me quieran más y de veras creo que esa es la razón, si me piden que me defina qué soy yo, fundamentalmente un amigo de mis amigos".
 
En su bibliografía también se cuentan la colección de cuentos Los funerales de la mamá grande, Crónica de una muerte anunciada, El general en su laberinto y El amor en los tiempos del cólera.
 
El Esso de Literatura 1962 estaba incluido entre lista de premios que obtuvo durante su trayecto literario. En 2010 publicó Yo no vengo a decir un discurso, en el que reunió 22 textos que escribió para leerlos en eventos públicos.
 
Ganador del Premio Nobel de Literatura en 1982, Gabriel García Márquez fue figura emblemática de las letras hispanas.
 
Un hombre bienquerido y admirado. Su ser estará ausente, su herencia no necesitará reclamo, porque su medio centenar de títulos, entre novelas, novelas cortas, ensayos y trabajos periodísticos, están disponibles para quien desee sumergirse en su mundo.
 
Descanse en paz Gabriel García Márquez.