La Semana Santa es una de las temporadas del año más esperada por quienes gustan de la playas, el sol y la vida al aire libre, pero también puede desencadenar efectos negativos si no se toman medidas preventivas con el uso de un buen protector solar.
En el caso de los niños, sin dudas, ellos tienen que usar la protección más alta. Los protectores que dicen ser "resistentes al agua" lo hacen durante una hora, pero al salir del agua hay que volver a aplicarlos.
Tips básicos para evitar los daños del sol
1. Evitar el sol entre las 11:00 de la mañana y las 4:00 de la tarde. En ese horario hay que estar en la sombra absoluta.
2. Usar protectores solares adecuados. No menos de 15. Lo ideal es que un dermatólogo recomiende a cada persona el que le corresponde, ya que depende de su tipo de piel, de sus hábitos (si son deportistas, por ejemplo), de su edad, etc.
3. Aplicarlo siempre 20 minutos antes de la exposición y renovarlo cada 2 horas. También, al salir del agua o si se transpira.
4. Usar ropa clara, de jean o algodón, sombreros de ala ancha (7 cm) y anteojos de sol adecuados.
5. Luego de estar al sol, darse un baño y aplicar una crema hidratante. También hacerlo con el pelo.
6. Aunque se utilice un protector alto no quiere decir que se pueda estar al sol todo el día. La gente debería auto regularse.
7. Los que tienen lunares deben ir a un dermatólogo una vez por año.
8. Algunos medicamentos pueden aumentar la sensibilidad al sol, como los anticonceptivos y los antiinflamatorios.
9. Tomar agua o una ligera bebida refrescante mientras se toma el sol, para hidratar el cuerpo.
Aunque lo ideal es hacer el control con un dermatólogo una vez por año, antes de la exposición solar también es bueno realizarse el autoexamen de la piel.
Hay que mirarse, fijarse si hay cambios de color en los lunares, si existen manchas nuevas o lesiones que pican. En ese caso, acudir cuanto antes al médico.