Favor de compartir infomación con amigos y relacionados
La Cuaresma –los cuarenta días de recogimiento después del Carnaval –termina con el inicio de la Semana Santa, la celebración de la pasión, muerte y resurrección de Cristo. La Semana Santa está enmarcada por celebraciones de hondas raíces religiosas heredadas desde tiempos de la colonia española.
En el siglo XVI, el Rey de España comenzó a enviar a sus colonias en el nuevo continente –los virreinatos- estatuas, ornamentos y vasos sagrados que complementaban las representaciones y procesiones que escenificaban la pasión y la muerte de Jesucristo, con el propósito de reforzar la doctrina cristiana en los nuevos fieles indígenas en América.
La Semana Santa es una de las fiestas católicas más profundamente religiosas, ya que el culto católico logró un sincretismo entre las creencias originales de muchos pueblos indígenas latinoamericanos y la pasión, muerte y resurrección de Cristo. La similitud entre el culto a la muerte indígena y la Semana Santa católica, así como los fervores religiosos de ambas culturas, favoreció el propósito de revivir, para después reflexionar, sobre el sacrificio que el Hijo de Dios hizo por nosotros.
Estas imágenes se transformaron en la actuación durante los siete días de la Semana Santa, de los principales acontecimientos que derivaron en la resurrección de Jesucristo en el Domingo de Pascua, y de otros ritos con que se celebra en los distintos países latinoamericanos.