Redacción Internacional.-La dominicana Ana Julia Quezada que mató el niño Gabriel Cruz, en España, tenía un "pasado oculto", segun un amplio reportaje hecho sobre su vida, por el programa En el punto de mira, de Cuatro.

El programa presentó los humildes orígenes hasta la actualidad, pasando por las extrañas circunstancias en las que murió una hija de Julia Quezada.

Los reporteros entrevistan a su madre y hermanas y revelan “el gran secreto que oculta en su país de origen”, la República Dominicana figura una casa en una urbanización privada de lujo perteneciente, alegadamente a la detenida por el crimen.

Durante el desarrollo del espacio, en el que, además de los familiares de Ana Julia, participaron vecinos, conocidos y parientes de sus ex parejas en España, se explica que la confesa asesina del crimen, habría basado su vida en una red de mentiras, y se trata de una persona “fría, calculadora e inteligente”.

Además, que se habría comprado la mencionada vivienda en Santo Domingo, de acuerdo con el testimonio de familiares de sus antiguos novios, con el dinero de sus ‘ex’.

A pesar de que la familia de Ana Julia lo niega, la casa estaría aún a su nombre, y habría pagado por ella en torno a 65.000 euros, según se revela en el reportaje.

Según señala en el programa el psicólogo Sergio García, en la personalidad de Ana Julia podría existir un complejo de inferioridad.

“Yo pienso que el mundo está en deuda conmigo y esto hace que se tenga una ambición que puede ser desmedida: quiero conseguir aquello que el mundo me ha quitado por mi nacimiento”, indica. La hermana de uno de los novios que tuvo cuando residía ya en Burgos la describe, por su parte, como “una chantajista emocional”. 

Los hijos de su siguiente compañero sentimental la tachan de “manipuladora”.

El programa trata de desmontar las supuestas falsedades con las que Ana Julia habría ido construyendo el relato de su vida, incluyendo el colegio donde, según decía ella misma en su perfil de Facebook, había estudiado.

Se trata de un centro privado concertado, en el que suelen estudiar niños procedentes de familias con un alto poder adquisitivo. Cuando los reporteros del programa hablan con el director del colegio, este les informa de que no ha logrado encontrar el expediente de Ana Julia.

Entrevistada durante el reportaje, la madre de Ana Julia, Juana Cruz, de 72 años, confiesa que está enferma y “destrozada” por el crimen: “Yo nunca le di a ella esa mala educación. Si ella lo hizo que pague, pero yo no tengo culpa”, dice. “A lo mejor ella estaba loca o se le metió el diablo”, añade.

Poco después de que su hija fuese detenida, y antes de que confesase el crimen, Juana Cruz ya se había expresado en términos parecidos en declaraciones publicadas por los medios locales, y recogidas por la agencia Efe.

Cruz definió entonces a su hija como una persona descuidada y desentendida con su familia en República Dominicana.

Varias hermanas de Ana Julia hablan también frente a la cámara, y coinciden en que la detenida “debe pagar” por el crimen y en pedir “excusas a todo el pueblo español”. Durante el programa, los parientes confirman el origen humilde de la familia.

Fuentes: 20 Minutos