Siento haberle hecho esperar», dijo sonriente la Reina de Inglaterra al saludar al Papa Francisco disculpándose por el ligero retraso, de unos 15 minutos, en la llegada al Vaticano, acompañada por su esposo, el príncipe Felipe de Edimburgo.
(El Pueblo en Línea)-La visita duró media hora, y el diálogo en privado 17 minutos, y se desarrolló en un clima informal y familiar, sin el protocolo de Jefe de Estado ni tampoco de Jefe de la Iglesia de Inglaterra.
Del intercambio de regalos que protagonizaron el Papa Francisco y la soberana del Reino Unido, sobresalieron los detalles para el nieto de la reina, el pequeño príncipe Jorge, y destacó también la cesta de grandes dimensiones que ella le entregó al Sumo Pontífice. El cesto contenía productos ingleses como una botella de zumo de manzana, un tarro de miel recolectada en el palacio de Buckingham y una botella de whisky.