Es diciembre, el mes de las fiestas, y te traemos algunas razones de salud que seguramente harán que vayas de fiesta por la noche sin sentirte demasiado culpable al respecto. Claro, nadie tiene porqué sentir culpa por ir de fiesta, pero aquà estamos hablando de una ‘fiesta loca’ o las tÃpicas fiestas salvajes que se tornan en una ocasión para liberar mucho estrés de las formas que, una tranquila velada nunca podrá.
Todo es bueno con moderación, incluso si se trata una fiesta salvaje ocasional en una noche interminable de baile, bebida, saltos a la piscina y canto a todo pulmón. Si bien esto podrÃa tener consecuencias desastrosas si no conoces tus lÃmites, como terminar vomitando o desmayándote, darte la libertad de pasar un buen rato después de un par de meses de arduo trabajo en realidad puede ser una gran idea.
Sin embargo, de vez en cuando -no quiere decir- una vez cada dos semanas, sino tal vez a sólo asistir a la fiesta de trabajo anual, festejar frenéticamente tu cumpleaños o tener la fiesta previa a la gran boda de tu mejor amigo. Ir a más de 6-8 de esas fiestas en un año pueden volverte adicto a la locura. ¡Que se convierta un antojo de fin de semana podrÃa ser perjudicial para tu salud, carrera y familia!
Porqué ir a una fiesta salvaje a veces es bueno para tu salud
Volvamos a ver el lado positivo de las cosas: Aquà hay 10 razones por las cuales una fiesta salvaje muy ocasional puede ser una gran idea.
1. Alivia el estrés
Una de las principales razones por las que las personas se embriagan completamente con tales fiestas es porque olvidan todas sus preocupaciones y tristezas, y en su lugar, viven en el presente. Permitirte beber la cantidad justa que te ayude a bailar como si nadie te estuviera mirando, y cantar como si estuvieras en tu baño, puede ayudar a calmar a los que de otra manera estarÃan nerviosos e inquietos.
Desafortunadamente, nuestro estilo de vida actual nos mantiene estresados por carreras, relaciones, etc. Como todo lo demás, nuestras mentes también necesitan un descanso y estudios demuestran que ponerse ‘happy’ de vez en cuando puede aliviar la pesada carga sobre nuestros hombros e incluso ayudar a reconsiderar de mejor manera las decisiones.
2. Dejas ir
Algunas personas creen que aferrarse a algo todo el tiempo es signo de gran fortaleza. Sin embargo, hay momentos en los que se necesita mucha más fuerza para saber cuándo soltar . Estamos demasiado atrapados pensando, ¿Quién está mirando? ¿Qué están pensando de mÃ? ¿Qué deberÃa decir? ¿Cómo debo comportarme? ¿Estoy hablando o haciendo demasiado o muy poco?
Permitirse dar un paso atrás y deshacerse de toda la mortificación que proviene de querer una buena reputación en tu sociedad puede ser muy gratificante. Deja que tu niño interior salga, muestra al mundo tus verdaderos colores y no escuches a nadie más que a ti mismo, solo por un dÃa, y verás lo mágico que puede ser.
3. Experimentas un impulso en tu autoconfianza
Te vuelves muy seguro de ti mismo cuando te tomas un descanso de tus deficiencias y realzas tus fortalezas. Ponerte un poco alegre por beber un poco más y observar a las personas que te rodean comportarse como monos salvajes que se escaparon del zoológico te ayudará a llegar a esa etapa. Disfrútalo mientras dure, porque tales etapas de felicidad son provisionales.
4. Perdonas y eres perdonado
¿Te sorprendió ver fotografÃas tuyas bailando con quien anteriormente considerabas tu enemigo de por vida? ¿A caso la fiesta de anoche te hizo darte cuenta de que él/ella realmente no es una persona tan mala y que tu imagen de él/ella podrÃa haberse interpretado erróneamente?
Bueno, cuando estás lo suficientemente ‘alegre’, no eres el mejor juez de las personas y eso puede funcionar en tu beneficio, permitiendo que las ideas erróneas más antiguas se desmoronen y ¡florezcan nuevas amistades!
Y lo que es más importante, si sabes que has hecho un daño y has tenido la intención de disculparte con tu colega en el trabajo y has vuelto sobre tus pasos cada vez que casi golpeas la puerta de su cubÃculo, aprovecha la oportunidad que te brinda la fiesta salvaje y derrama tu corazón, porque no hay nada como una vida sin rencores personales.
5. Participas en conversaciones honestas y saludables
¿Cuántas de las conversaciones que tenemos durante un dÃa regular representan nuestros pensamientos y creencias internas reales? ¡No muchas! Estamos de acuerdo superficialmente con cosas con las que en realidad no estamos de acuerdo, solo para agradarle a la otra persona y que nos encuentre igualmente interesantes.
Permite que el alcohol en tu cuerpo adormezca las partes de tu cerebro que te ponen demasiado ansioso y en guardia para ser tu ser real, vive un par de momentos tranquilos con tus amigos cercanos, y ten una conversación honesta sobre las cosas que importan. Sumerge tus pies en la piscina o encuentra un pequeño rincón en la esquina. Haz que esa fiesta sea memorable mediante algunas conversaciones liberadoras e iluminadoras. Haz que la fiesta sea algo diferente de tus dÃas ordinarios y asegúrate de que la conversación no verse sobre los temas que generalmente analizas.
6. Eres testigo de lo mejor y lo peor de las personas a tu alrededor
¿Quién dirÃa que la chica que suele sentarse en la esquina podrÃa bailar tan bien? ¿Y quién dirÃa que el chico nerd podÃa hacer saltos mortales en la piscina? Tienes la oportunidad de presenciar los talentos de tus colegas que probablemente han estado escondidos en el lugar de trabajo. Desafortunadamente, también hay una posibilidad de que seas testigo de lo peor cuando el alcohol los supere, haciéndolos más emocionales o, peor aún, enfermos. Sin embargo, de cualquier forma, las relaciones solo se fortalecen al vivir con su gente a través de las buenas y las malas, lo mejor y lo peor.
7. Conoces tu verdadero yo
Ernest Hemingway dijo una vez: “Siempre haz sobrio lo que dijiste que ibas a hacer borracho. Eso te enseñará a mantener la boca cerrada”. Usa este tiempo para conocer tus verdaderas intenciones y creencias y actúa en consecuencia. Una vez que la embriaguez de la noche se instale y destruya todas las paredes que has construido para ti, permÃtete un momento de auto contemplación y conciencia. Trata de mantener estos aprendizajes contigo en lugar de olvidarlos como una noche de borrachos.
8. Bailar es bueno para ti
Una persona promedio quema aproximadamente 360 calorÃas con cada hora de baile. Imagina cuánto te harÃa bien un dÃa o una noche de baile. Escucha los ritmos, como si estuvieras en una habitación oscura con personas que usan luces intermitentes, y seguro que tendrás el mejor momento de tu vida. Bailar es bueno para tu ser fÃsico y mental.
9. Conoces gente nueva
Si conoces a suficientes personas, sabrás que la probabilidad de conocer a tu alma gemela en la fiesta es bastante alta. Asà que no dudes en ir y hablar con todos los que creas que despiertan el más mÃnimo interés en ti. Si no es un alma gemela, puedes encontrar compañeros comerciales o hacer nuevos amigos que se pueden quedar de por vida, o incluso encontrar mentores en personas que podrÃan decir algo que permanecerá contigo en los próximos dÃas.
10. Te inspira a trabajar duro
Deja que la sensación de culpa por haber tenido una fiesta salvaje se apodere de ti lo suficiente como para querer comenzar tu próxima semana con toda la actitud. Una fiesta salvaje deriva en semanas de trabajo igualmente salvajes hasta que crees que necesitas otro descanso (preferiblemente no en los próximos meses). Prométete esto: ¡cuanto más te diviertas, más duro trabajarás!