La implacable franqueza del lenguaje corporal
En la crónica etiquetada encuentro de “saludos y abrazos” entre el presidente Danilo Medina y el doctor Leonel Fernández algo como que no salió bien.
Una somera revisión técnica de lo que dice el lenguaje corporal del material gráfico suplido por los armadores de la estrategia, evidencia que:
1. En la primera foto del cintillo puede observarse en el círculo que la mano derecha del Presidente es más bien un puño.
2. En la segunda gráfica se advierte cómo la mano “cerrada” aparece abierta, proyectando el cierre del abrazo de manera cálida... pero quedó un espectro dejado por el puño en la foto anterior, que parece la misma, lo cual puede observarse con toda claridad al ampliar esa parte de la foto.
3. El presidente Fernández deja en el aire el “abrazo” del ministro de la Presidencia, José Ramón Peralta, mano derecha del presidente Medina, mientras lo mira con dureza a los ojos.
Se ve que el rostro de Leonel es un anti poema, “en cada foto que aquella noche allí se tomó”, como dice la canción del Braulio.
Los cuerpos de ambos políticos parecen repelerse, en vez de fundirse en un abrazo de deshielo, aún fuera para las fotos.
Aunque los componedores que armaron los abrazos y saludos no esperaban las sonrisas y sotosonrisas, y los cálidos abrazos de otros tiempos, como se observa en la otra imagen, seguro contaban con que los líderes iban a disimular la animosidad que los distancia.
Anoche Roberto Cavada entrevistó a Rosario Medina, una especialista en comunicación estratégica, que desde otra perspectiva y otras descodificaciones llega a las mismas conclusiones que yo.