La familia de la bebé recién nacida que perdió la vida al sufrir quemaduras tras encenderse la lámpara que se encontraba en la parte superior de la incubadora donde se encontraba, no recogió el cadáver, por lo que tuvo que ser enterrado en una fosa común.

El hecho sucedió el pasado miércoles en un centro hospitalario conocido como Hospital de la Mujer, donde también resultó con quemaduras una doctora que intentó sacar a la criatura de la incubadora.