Barahona.- La clínica Santo Tomás, decidió recurrir en casación a la SCJ la sentencia número 2013-00015 de la Cámara Civil, Comercial y del Trabajo de la Corte de Apelación del Departamento Judicial de Barahona que la condenó al pago de RD$ 1, 157,651.13 a favor de siete enfermeras a las que desconoce sus derechos laborales.

Odalis Samboy, Lucrecia Alcántara, Gloria Ferreras, Adalgisa Martínez, María Pérez, Mirtha de la Rosa y Cecilia Jiménez, interpusieron una demanda laboral contra la clínica que prescindió del contrato de trabajo con ellas, pero desconoce el pago de sus prestaciones.

Los abogados del establecimiento médico: Prado López Cornielle y Ciro Moisés Corniell Pérez, en una instancia dirigida al juez presidente de la Tercera Cámara Civil, de Tierras, Laboral, Contenciosa, Administrativa, Contenciosa y Tributaria de la SCJ, solicitaron suspender la ejecución de la sentencia, que el tribunal de aquí ordena ejecutar al tercer día de su notificación, sin importar cualquier recurso incoado por la parte demandada. 

Además, de ordenar el pago de las prestaciones laborales a las trabajadoras de la salud, el centro médico fue condenado al pago de las costas del proceso a favor del abogado de las enfermeras Dannerys Arias Ramírez.

Las enfermeras, hablando a través del abogado Arias Ramírez, dijeron que no se sienten vencedoras al ser favorecidas por el tribunal presidido por Alba Selene Burroughs, juez titular, Newton Alexis Pérez  y Gilberto Andrés Medrano Bello, primer y segundo sustituto, respectivamente, porque que en ese lugar dejaron toda una vida, al que entraron cuando eran prácticamente unas muchachitas.

“Reconocemos que la clínica presta un valioso aporte de salud, no solo a este municipio, sino que su labor es reconocida en la región porque se trata de un centro que se ha convertido en un referente importante en la historia y la cultura de la zona Suroeste”, dijeron las norsas a través de su abogado.

Precisamente, esos mismos argumentos son usados por los abogados del centro: López Cornielle y Corniell Pérez, ante la instancia que presentan a la SCJ pues, afirman, que de ejecutarse la sentencia se estaría haciendo un daño ilícito, de consecuencias nefasta, poniendo en riesgo la salud de pacientes internos, cuyas habitaciones están ocupadas por completo. 

Un poco de historia

En el mes de septiembre de 2009 el establecimiento de salud privado fue afectado por un conato de incendio que provocó daños menores en una parte de la emergencia, sin que esto implicara que pararan los internamientos y las atenciones a los pacientes que en vez de disminuir aumentaron.

Ante el “incendio” sufrido la administración de la clínica dispuso rebajar el salario a las enfermeras de manera unilateral y aumentarle el horario de trabajo, sin justificaciones que avalaran su decisión, conforme a las norsas.

Ante esa situación una parte de las enfermeras decidió no aceptar la disposición de la administración de la clínica e hicieron una dimisión justificada ante la oficina local del Ministerio de Trabajo como lo Establece el Código laboral de la República Dominicana.

Afirmaron que a pocos meses del “incendio” los dueños del centro médico iniciaron un proceso de expansión de la clínica, lo que para las enfermeras no se justificaba que la administradora, Josefa Ariza, dispusiera rebajar sus sueldos.

Las norsas tienen entre 10 y 30 años de labores ininterrumpidas en ese establecimiento médico al que, aseguran, ayudaron a convertir en el gigante en que es en la actualidad, considerado como el más grande e importante de la Región Enriquillo.

Pie de foto

Fachada. Clínica Santo Tomás, ubicada en la calle Jaime Mota, próximo al Parque Central de Barahona