La esposa de  Alejandro Castillo Panigua (Quirinito), Jennifer Esthefani Domínguez de Castillo, declaró a la Procuraduría General de la República que su esposo murió el 5 de julio del presente año pero no dirá dónde está enterrado.

“Que su esposo murió en su residencia, en horas de la mañana y que no estaba en disposición de decirle a las autoridades quién se llevó el cadáver ni dónde está enterrado”, señala la Procuraduría en un comunicado de prensa.

Se recuerda que “Quirinito” fue condenado a 30 años de prisión por asesinar al ciudadano español Gustavo Adolfo Cervantes, alias  Waikikí, y en mayo de este año fue trasladado desde un centro correccional a un apartamento, bajo custodia, en San Francisco de Macorís.

Mientras que el padre de “Quirinito”, Pedro Alejandro Castillo Paniagua, le aseguró a la Procuraduría General de la República que su hijo no ha muerto porque, de haberlo hecho, le hubiesen entregado el cadáver para darle sepultura.

El señor Rafael Castillo Ramírez, al igual que la esposa del imputado, fue una de las personas entrevistadas durante el proceso de investigación que realiza la Procuraduría.

De su lado, el médico legista Orlando Herrera Robles certificó la muerte de “Quirinito” asegurando que habría muerto por un fallo cardíaco, debido a un infarto agudo al miocardio, pero esa posibilidad fue descartada por la Procuraduría, quien asegura que eso es mentira.