Redacción Internacional.- El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, aceptó la renuncia de su secretario de Salud, Tom Price, quien se encontraba en el centro de un espectacular escándalo por el uso continuado de aviones chárter pagados con dinero público.
Price "presentó su renuncia y el presidente la ha aceptado", dijo la Casa Blanca en un escueto comunicado, donde se busca poner punto final a una polémica que desde hace una semana desangraba a la presidencia.
El propio Trump había dicho en la mañana del viernes que pretendía tomar una decisión en la jornada sobre el futuro de Price, y aunque aseguró que su secretario de Salud era "un excelente hombre", señaló que no le gustaba la situación creada.
Price -un ex legislador famoso por sus diatribas contra el gasto público- había utilizado por lo menos 26 veces aviones chárter, con un costo superior a los 400.000 dólares.
Las investigaciones inclusive revelaron el alquiler de un avión para un vuelo de ida y vuelta entre Washington y Filadelfia, un viaje de poco más de media hora, por 25.000 dólares, aún cuando existen numerosos vuelos diarios entre esas ciudades.
En la tarde del jueves, Price, de 62 años, emitió una nota afirmando que devolvería los costos de su "asiento en esos vuelos", aunque hay investigaciones en curso para determinar si miembros de su familia también se beneficiaron de esos vuelos.
Más allá del espectacular escándalo con el uso de aviones chárter, la posición de Price en el gabinete estaba evidentemente debilitada por su incapacidad de servir como interlocutor con el Congreso para hacer aprobar una nueva ley sobre seguros de salud.
Desde su banca en el Congreso Price había enfrentado de forma enérgica la aprobación del actual sistema sanitario, conocido como Obamacare, pero no logró articular un número suficiente de votos para que el legislativo apoyara una solución alternativa.
Price, quien llevaba más de 10 años como legislador por Georgia a sus espaldas, puso su carrera de cirujano y sus conocimientos de política al frente del Departamento de Salud para poner en marcha el prometido desmantelamiento del sistema sanitario actual, pero la incapacidad para encontrar un consenso por parte de sus colegas republicanos en el Capitolio lo hizo imposible.
"Es mejor que Tom (Price) consiga los votos, o le diré: 'Tom, estás despedido'", había comentado Trump en julio. Desde entonces, su posición se fue debilitando en cada fracaso en hacer aprobar una alternativa al Obamacare.