Ulises Heureaux fue una especie de hechura del general Gregorio Luperón. Es como si hubiese sido su hijo político y militar.

La diferencia consistía en que mientras Luperón era un patriota entregado a la defensa de la soberanía nacional, Heureaux (Lilís) hizo de esta su feudo personal.

Luperón se encontraba exiliado en la isla de Saint Thomas, enfermo de un cáncer.

Lilís, siendo Presidente de la República, acudió allí a reconciliarse con su "padre" y a invitarlo a regresar a su Patria.

En ese encuentro Ulises Heureaux, en tono afectivo pero altanero, le dijo a Luperón:

• Es la primera vez que un Presidente sale de su país en busca de un enemigo.

A lo que Luperón respondió, en tono enérgico:

•  ¡Estabas obligado a ello!

Luego, regresaron juntos al país. Era diciembre de 1896; meses más tarde murió Luperón.