Nota del editor: Fotos de Giles Clarke para UN/OCHA
(CNN) - Batool Ali tiene 6 años, aunque por su estructura escuálida no lo parezca. Con sus costillas sobresaliendo de su vientre hinchado, Batool pesa menos de 16 kilos. Es una de los casi medio millón de niños en Yemen que sufren de desnutrición severa.
En otro hospital, Ali Annhari se sienta con su hija Isra en su regazo. La pequeña tiene cólera.
"Tengo miedo, por supuesto", dice Annhari, "tres de mis hijos tuvieron cólera. Sus hijos son su mundo. "Llevamos ocho meses sin ingresos, por lo que estamos luchando y pidiendo dinero prestado... el tratamiento es tan caro".
Un brote de cólera y una brutal hambruna se juntaron en Yemen para crear una de las peores crisis humanitarias del planeta.
Pero no encontrarás estas historias en las portadas ni los principales noticiarios de todo el mundo. La guerra civil que ya dura dos años y medio, entre los hutÃes y una coalición árabe liderada por Arabia Saudita que apoya al anterior gobierno de Hadi, se califica a menudo como una "guerra silenciosa" debido a la poca atención que recibe de los medios de comunicación.
Sin embargo, no es por falta de ganas: durante los últimos dos meses CNN y decenas de periodistas han estado presionando activamente para obtener acceso a las partes más afectadas del paÃs.
La única manera de entrar a estas áreas es en los vuelos de ayuda humanitaria, dirigidos principalmente por la ONU. Tras conversaciones con varias fuentes, CNN ha encontrado que el gobierno de Hadi y sus partidarios liderados por Arabia Saudita están buscando activamente bloquear a los periodistas y organizaciones de derechos humanos.
Un trabajador humanitario de la ONU, que habló bajo condición de anonimato, lo confirmó a CNN: "Las personas que pueden dejar entrar a los periodistas al paÃs no los están dejando. Esto es el gobierno de Yemen y sus partidarios de la coalición lideradas por Arabia".
Fuentes confirmaron a CNN los temores de la ONU de que permitir el acceso de periodistas a los aviones de ayuda podrÃa conducir a un bloqueo total por parte de las autoridades saudÃes a sus vuelos a Saná.
Según reportes, las fuerzas hutÃes también han buscado bloquear el acceso de los medios y han sido acusadas ​​de detener a periodistas al azar.
Una investigación publicada a principios de este mes por la agencia de noticias con enfoque humanitario IRIN se hizo eco de las conclusiones de CNN sugiriendo que existe una campaña de obstrucción deliberada.
"Cuando una epidemia de cólera amenaza con salirse de control, IRIN ha sabido que el gobierno nominal de Yemen y sus partidarios liderados por los saudÃes han actuado para evitar que los periodistas y trabajadores de derechos humanos viajen en los vuelos fletados por la ONU a la capital, lo que reduce aún más la cobertura y el acceso en un momento crÃtico", informó a IRIN.
Los bloqueos a los viajes de periodistas a Saná no son nuevos en el paÃs, pero es quizá una coincidencia que esta última suspensión se produjo apenas dÃas antes de que el presidente estadounidense, Donald Trump, visitó Arabia Saudita y anunció un acuerdo de venta de armas por valor de 110.000 millones con el paÃs
Algunos han sugerido que el reino del Golfo se siente envalentonado por la fuerte muestra de apoyo ofrecida por el presidente estadounidense.
Aaron David Miller, analista del Centro Woodrow Wilson, dice que "la combinación de un rey y un prÃncipe heredero listos para el riesgo  y la validación de Estados Unidos... se han unido para envalentonar a los saudÃes y que sean aún más arriesgados cuando se trata de afirmar su poder en su estrecha esfera de influencia que es el Golfo, el (Consejo de Cooperación del Golfo) GCC y Yemen".
CNN ha contactado al gobierno y Ejército saudÃes varias veces para obtener comentarios sobre las medidas para evitar que los periodistas tengan acceso a las partes más afectadas de Yemen.
El representante permanente de Arabia Saudita ante la ONU, Abdallah Yahya A. Al-Mouallimi, refutó la acusación en un comunicado, insistiendo: "Arabia Saudita no ejerce ningún tipo de censura. Muchos periodistas han tenido acceso a Yemen".
Funcionarios yemenÃes del gobierno de Hadi dijeron a CNN que no es seguro para los periodistas viajar a la capital del paÃs, Sana, en este momento, pero aseguraron que se están haciendo lo posible para cubrir las necesidades de los medios de comunicación.
Jamie McGoldrick, coordinador humanitario de la ONU en Yemen, advirtió sobre las consecuencias de la falta de cobertura de los medios. Dijo que la ONU ha sido incapaz de obtener ni el 30% de los fondos que necesita para hacer frente a la crisis.
"Yemen está en gran medida silenciado, olvidado, incluso dirÃa que es una emergencia olvidada a propósito", dice McGoldrick. "Debido a que no conseguimos la atención de los medios, no conseguimos el apoyo polÃtico y por lo tanto no obtenemos los recursos que necesitamos para hacer frente a esta catástrofe humanitaria".
Lo que hace de estas imágenes particularmente dolorosas es la constatación de que se trata de una crisis humanitaria totalmente provocada por el hombre.
Desde el inicio del conflicto, la coalición liderada por Arabia Saudita, que cuenta con el apoyo de Estados Unidos, ha impuesto un bloqueo en el paÃs que ha dejado a casi el 80% de los yemenÃes dependientes de la asistencia humanitaria para sus necesidades más básicas.
Según la Organización Mundial de la Salud, en la actualidad hay 167.000 casos de cólera en todo el paÃs. Más de 1.100 personas han muerto ya y UNICEF dice que el número de casos se podrÃa cuadruplicar en los próximos meses.
Pero es el hambre lo que los trabajadores de ayuda temen que será la principal causa de muerte. Diecisiete millones de personas sufren de inseguridad alimentaria grave en Yemen. Al final del año, las agencias de ayuda predicen que el paÃs estará en un estado de hambre por completo.
Para Ghalfan Ali Hamza y su hijo de nueve meses de edad, Akram, la situación es insostenible.
Ali Hamza vive en uno de los extensos campamentos polvorientos a los que muchos han huido de la guerra.
"Perdà mi trabajo y perdà todo", dice Ali Hamza. "Yo vivo aquà en el campamento con 20 familiares. Estamos esperando a que un grupo de ayuda venga y nos ayude, pero nadie ha llegado. Estamos a la espera el destino de Dios".