Dicen que el amor no distingue edades, es lo mismo que pensó una señora madre de 32 años que conoció a un chico gracias a Facebook, cuando éste tenía apenas 16 años, y lo que comenzó como un servicio de limpieza de jardín terminó en romance y embarazo.

 Kathleen Martin y Jack Fucile, hoy de 18 años, oficializaron su amor furtivo luego de que ella descubriera estar embarazada de su tercer bebé, ya que tenía dos hijos de matrimonios anteriores, y a la vez confiesa que quedó sorprendida por el entusiasmo del prematuro padre, que sin dudar aceptó la responsabilidad.

“Una vez que se recuperó de la impresión, se alegró, digo que estaba contento porque sería papá. Todo salió de maravilla, aunque sé que Jack a veces se sentía abrumado, sobre todo cuando vio el ultrasonido de las 20 semanas. Estábamos emocionados, no podíamos esperar a ser padres”, dijo Kathleen.

Sin embargo, el parto no salió como ellos esperaban. Las contracciones comenzaron semanas antes, y ante el consejo de paciencia de los doctores, ella seguía acudiendo al hospital como prevención. Justo cuando alistaban su quinta visita, Kathleen rompió fuente y todo se nubló.

 

Entonces, el joven Jack se las arregló y ofició de partero y así trajeron al mundo a su hijo Jay. Aunque lo hizo bien, Kathleen recuerda el instante de preocupación después de ver que su bebé se ponía azul. “Jack entró en acción rápidamente. Envolvió al bebé en unas toallas y frotó su cuerpo. Luego de unos minutos tomó un hermoso color rosado, eso fue un gran alivio”.

Cuando los ánimos se calmaron, llevaron al recién nacido al hospital para que fuera observado, todo estaba de maravilla.

En cuanto a Jack, el padre, hoy le toca dejar la diversión para ser un padre responsable, pero asegura estar feliz de haber traído al mundo a su hijo.

Fuente: laguiadelvaron.com