Santo Domingo, República Dominicana.- El empresario Ángel Rondón "El hombre del maletín" de Odebrecht, porque alegadamente se encargaba de hacer los sobornos para la adjudicación de obras, aseguró que desde el año 1974 aporta a las campañas de todos los partidos políticos.

Opinó que la mayoría de los imputados en el caso de la empresa brasileña están siendo procesados injustamente. en declaraciones ofrecidas en una  llamada al programa radial El Sol de la Mañana, donde tambén dijo sentir mucha pena por ver a personas involucradas en el expediente simplemente porque eran sus amigos.

Ratificó que nunca ha repartido sobornos a funcionarios y legisladores, y negó que una hija suya recibiera 300 millones de pesos en una cuenta como se hace constar en el expediente instrumentado por la Procuraduría General de la República. 

“Yo no he recibido 92 millones por pagos de representación. Lo que he recibido a la fecha oscila en una suma superior, y no voy a decir cuánto es porque no tengo que dar municiones al enemigo. Cada quien que haga sus investigaciones”, dijo el empresario, quien guarda prisión en el Palacio de Justicia de Ciudad Nueva, junto a otros nueve imputados por el caso de Odebrecht.

Reconoció haber hecho aportaciones a campañas políticas desde el año 1974 a todos los partidos, tras recordar que “mi primera aportación fue a José Francisco Peña Gómez, a quien le di 300 pesos en el 1977, para la campaña de don Antonio Guzmán”.

Señaló que ha tenido amigos legisladores en todos los gobiernos y en la oposición, tras explicar que las aportaciones políticas en nuestro país se hacen en efectivo.

“Yo quiero que busquen las cuentas de los empresarios, para que vean que hay pocos cheques a nombre de los políticos. Es posible que yo le dé un cheque al Gobierno que esté de turno, también corro el riesgo de que el que venga me registre mis libros y me diga que le di tanto a tal partido y me jodan, porque desgraciadamente esa es la realidad que vivimos en el país”, indicó Rondón.

Añadió que le ha dicho a las autoridades que si el soborno son 92 millones de dólares, de 6 mil millones de dólares en obras, entonces hay que admitir que la corrupción ha disminuido en el país, porque ha bajado del famoso 10% que decía Balaguer, a un 1.5%, por lo que hay que reconocer que no hay sobornos.