(CNN) - Después de reunirse con los líderes musulmanes en Arabia Saudita y visitar los sitios sagrados en Jerusalén, el recorrido por las principales religiones monoteístas del presidente Donald Trump concluyó este miércoles en el Vaticano, la sede de la Iglesia católica.

Allí, en el Palacio Apostólico, Trump se reunió finalmente con el papa Francisco.

Es una reunión que millones de personas han estado esperando, un encuentro entre dos de los personajes más interesantes y complejos del mundo: de blanco, el religioso que predica la buena nueva a los pobres y el empresario impetuoso, en traje oscuro, que encarna la extravagancia estadounidense.

Después de meses de comentarios -y tuits- uno sobre el otro, y una disputa pública sobre las fronteras internacionales, el papa y el presidente estadounidense se reunieron por fin, con ninguna una barrera entre ellos.

Noticia en desarrollo