Santo Domingo, República Dominicana.- Los menores vinculados al juego de la Ballena Azul son compañeros de estudios, estableció la Procuraduría Especializada contra Crimenes y Delitos de Alta Tenología.

Se trata del caso detectado al final de la semana pasada de un menor que fue inducido por otro a hacer los retos que presenta el peligroso juego.

Henry Reynoso, encargado de la Procuraduría Especializada contra Crímenes y Delitos de Alta Tecnología, explicó que los afectados pusieron la denuncia, pero cuando el proceso llegó a la Fiscalía de Santo Domingo, fue declinado por decisión de los padres.

“Al investigar el caso nos dimos cuenta que era un jovencito allegado porque estudiaban juntos en un mismo colegio, pero como las partes desistieron, el proceso judicial no continuó”, dijo el magistrado

Reveló que el menor, cuyo nombre no reveló conforme indica el Código del Menor, ya había comenzado el primer reto.

“Como el proceso de los niños no es igual que el de los adultos, lo que se quiere es encausar el niño, para que no vuelva a cometer este tipo de delito y que en un futuro sean prácticamente regenerado, por eso la decisión tomada fue una orientación con profesionales de la conducta”, significó.

El magistrado Reynoso instó a la sociedad dominicana a concientizarse sobre el juego y a que los padres den seguimiento a la conducta de sus hijos.

“Que estén pendiente porque este juego no es un relajo, son retos que puede costarle la vida a cualquier persona”, dijo.

El origen del juego vinculado a suicidios y lesiones de menores

El juego de retos llamado Ballena Azul, popular en redes sociales, fue creado según algunos medios de comunicación en 2007 y presuntamente promovido por el portal ruso Vkontakte.

Quienes se aprestan a jugarlo deben superar las 50 pruebas, una por día.

A los jugadores se les denomina “ballenas azules” y en otras pruebas tienen que interactuar entre ellos o con un guardián. En la prueba 26 del listado, el guardián indica al participante la fecha de su muerte.