(CNN Español) - El presidente de Estados Unidos Donald Trump le ha declarado le guerra a las pandillas centroamericanas que están en su paÃs y ha intensificado, en sus 100 primeros dÃas de mandato, los esfuerzos para deportar a sus miembros.
¿Qué significa eso para Guatemala, Honduras y El Salvador, que desde hace varios años conforman una de las regiones más violentas del mundo?
Según el gobierno de EE.UU., los pandilleros o mareros son “criminales†que representan un serio desafÃo a la seguridad nacional. Asà lo han dicho en varias oportunidades Trump y altos funcionarios como el secretario de Seguridad Nacional John Kelly o el secretario de Justicia Jeff Sessions.
El domingo pasado, para no ir más lejos, Trump justificó la construcción del polémico muro en la frontera con México en el hecho de que, entre otras cosas, eso frenará la llegada de “criminales†a Estados Unidos.
The Democrats don't want money from budget going to border wall despite the fact that it will stop drugs and very bad MS 13 gang members.
— Donald J. Trump (@realDonaldTrump) April 23, 2017
“Los demócratas no quieren usar dinero del presupuesto para el muro en la frontera, a pesar de que detendrá drogas y los muy malos miembros de la pandilla MS-13â€, escribió el presidente.
Y unos dÃas antes, culpó al gobierno del presidente Barack Obama de permitir la formación de pandillas en las ciudades de Estados Unidos. Pero “las estamos eliminando rápidamenteâ€, agregó al final de ese mensaje.
The weak illegal immigration policies of the Obama Admin. allowed bad MS 13 gangs to form in cities across U.S. We are removing them fast!
— Donald J. Trump (@realDonaldTrump) April 18, 2017
Estados Unidos estima que hay unos 6.000 miembros de pandillas centroamericanas dispersos en 46 estados y en el Distrito de Columbia. Y según la oficina del fiscal en Massachusetts, la MS-13 es una de las mayores organizaciones criminales del paÃs y tiene a otros 30.000 miembros operando internacionalmente, la mayorÃa de ellos en El Salvador, Honduras y Guatemala.
“Son una plagaâ€, ha dicho Sessions, el secretario de Justicia.
“Estamos bajo ataque de criminales que creen que su avaricia justifica violar a una niña amenazándola con un cuchillo, envenenar a nuestros jóvenes o matarlos por diversiónâ€, señaló por su parte John Kelly, refiriéndose a organizaciones criminales como la MS-13.
De Estados Unidos para el mundo
Contrario a lo que puede creerse, la Mara Salvatrucha, la pandilla más grande y reconocida, nació en la década de 1980 en la ciudad de Los Ãngeles (Estados Unidos) y no en Centroamérica.
La MS-13, como también se le conoce, fue creada por un grupo de inmigrantes salvadoreños que huyeron de la guerra civil en su paÃs. Hoy, entre sus miembros también hay inmigrantes de México, Honduras, Guatemala y otros paÃses de Centroamérica y Suramérica, según un informe del FBI sobre evaluación de amenazas de esa pandilla.
Con Barrio 18, la otra gran pandilla centroamericana, sucedió lo mismo. Según el Centro de Investigación de Crimen Organizado InSight Crime, nació en las calles de Los Ãngeles a finales de los años 70, por iniciativa de grupo de migrantes que habÃan escapado de la guerra civil salvadoreña.
El primer objetivo de las pandillas era defenderse de la violencia de grupos racistas estadounidenses y de las pandillas de mexicanos. Cuando empezaron a tener poder, buscaron erigirse como una nueva autoridad en la zona y expandieron sus tentáculos a otras ciudades de Estados Unidos y a Centroamérica.
En un informe del 2016 llamado “¿Hogar dulce hogar? El papel de Honduras, Guatemala y El Salvador en la creciente crisis de refugiadosâ€, AmnistÃa Internacional asegura que “tras una notable reducción de la violencia en el periodo posterior a la conclusión de los conflictos armados en Centroamérica en la década de 1990, en el último decenio las pandillas y la delincuencia organizada han convertido el Triángulo Norte en una de las subregiones más peligrosas del mundoâ€. ( function() { var func = function() { var iframe_form = document.getElementById('wpcom-iframe-form-61eb118e20e12c77b1786020bf2d68c7-59034a88c4493'); var iframe = document.getElementById('wpcom-iframe-61eb118e20e12c77b1786020bf2d68c7-59034a88c4493'); if ( iframe_form && iframe ) { iframe_form.submit(); iframe.onload = function() { iframe.contentWindow.postMessage( { 'msg_type': 'poll_size', 'frame_id': 'wpcom-iframe-61eb118e20e12c77b1786020bf2d68c7-59034a88c4493' }, window.location.protocol + '//wpcomwidgets.com' ); } } // Autosize iframe var funcSizeResponse = function( e ) { var origin = document.createElement( 'a' ); origin.href = e.origin; // Verify message origin if ( 'wpcomwidgets.com' !== origin.host ) return; // Verify message is in a format we expect if ( 'object' !== typeof e.data || undefined === e.data.msg_type ) return; switch ( e.data.msg_type ) { case 'poll_size:response': var iframe = document.getElementById( e.data._request.frame_id ); if ( iframe && '' === iframe.width ) iframe.width = '100%'; if ( iframe && '' === iframe.height ) iframe.height = parseInt( e.data.height ); return; default: return; } } if ( 'function' === typeof window.addEventListener ) { window.addEventListener( 'message', funcSizeResponse, false ); } else if ( 'function' === typeof window.attachEvent ) { window.attachEvent( 'onmessage', funcSizeResponse ); } } if (document.readyState === 'complete') { func.apply(); /* compat for infinite scroll */ } else if ( document.addEventListener ) { document.addEventListener( 'DOMContentLoaded', func, false ); } else if ( document.attachEvent ) { document.attachEvent( 'onreadystatechange', func ); } } )();
La ola de deportaciones de los 90
En 1996, el gobierno de Estados Unidos aprobó la Ley de Reforma de Inmigración Ilegal y Responsabilidad del Inmigrante, que amplió las categorÃas bajo las cuales podrÃan ser deportados los inmigrantes y coincidió con el auge de la actividad de las maras y pandillas en el Triángulo Norte, según el Centro de Investigación de Crimen Organizado InSight Crime en el 2015.Â
“Hacia finales de la década de los 90, con la emisión de la legislación en Estados Unidos que llevó a un incremento en las deportaciones de los exconvictos, varios miembros de la MS-13 y de la 18 retornaron a Honduras. Hacia inicios del año 2000, estos dos grupos, junto con varios otros locales, empezaron una guerra sangrienta por el territorio –y por los ingresos derivados de la extorsión y de los mercados de droga que le acompañan– situación que continúa hasta el dÃa de hoyâ€, afirma la exhaustiva investigación de InSight Crime.
En Estados Unidos, los miembros de la pandilla internacional MS-13 han sido condenados por varios crÃmenes, que van desde la extorsión hasta el asesinato.
Según el informe del FBI sobre evaluación de amenazas de esa pandilla del 2008, la MS-13 recurre a la violencia para intimidar a pandillas rivales, usando todo tipo de armas, desde armas de fuego hasta machetes. Los miembros de la MS-13 les han cercenado los dedos a sus rivales, han matado a sospechosos de ser informantes y han cometido violaciones, asaltos y otros crÃmenes.
“Las manifestaciones actuales del fenómeno de las pandillas juveniles son cuantitativa y cualitativamente diferentes a las de hace 10 o 20 años. Las pandillas juveniles contemporáneas son mucho más numerosas, su presencia se ha extendido por la mayor parte del territorio y sus actividades son significativamente más violentas, estratégicas y complejasâ€, se lee en el estudio “La nueva cara de las pandillas callejeras: El fenómeno de las pandillas en El Salvadorâ€, realizado por la Universidad Internacional de Florida en coordinación con la Fundación Nacional para el Desarrollo (FUNDE) en el 2017.
“En la pandilla, los adolescentes encuentran amigos, respeto, recursos y, en muchos casos, la familia y sus beneficios que nunca experimentaron en casa. Por lo tanto, la pandilla se convierte en una experiencia de vida totalizante. La lealtad, el comportamiento criminal y el poder sobre el territorio se convierten en el medio a través del cual los individuos ascienden y consolidan su posición en la pandilla, asà como el control de la pandilla sobre la comunidad y el territorioâ€, asegura esa investigación.
Sin embargo, dice que cuando los pandilleros “maduran†y “comprenden mejor los retos y las dificultades de la vida pandillera, la posibilidad de morir, las lesiones graves y el acabar en la cárcelâ€, casi siempre abandonan esos grupos, lo cual explica que sigan siendo básicamente organizaciones juveniles.
Miembros de Barrio 18 son detenidos por miembros de la policÃa en Tegucigalpa (Honduras). (Crédito: ORLANDO SIERRA/AFP/Getty Images).
RadiografÃa de un fenómeno
De acuerdo con ese mismo estudio, en el 2012 Guatemala tenÃa cerca de 22 mil pandilleros (17.000 de Barrio 18 y 5.000 de la MS-13), El Salvador tenÃa unos 20 mil (8.000 miembros de Barrio 18 y 12.000 de la pandilla MS-13) y Honduras contaba con unos 12 mil pandilleros (5.000 individuos de Barrio 18 y 7.000 de la MS-13).
Las pandillas juveniles, aclara el informe, siguen siendo predominantemente un fenómeno masculino. Nada más en El Salvador, por ejemplo, se calcula el 90,5% de sus miembros son hombres. La edad media de ingreso a una pandilla es de 15 años y ha permanecido igual en la última década.
Los expertos concluyeron que el fenómeno contemporáneo de las pandillas en Centroamérica es “un producto de condiciones estructurales locales, tales como la pobreza, la desigualdad de ingresos y la desintegración familiar, y no es exclusivamente un efecto de la migración forzadaâ€.
De acuerdo con eso, los “principales motores de afiliación†a las pandillas son “la pobreza y la falta de oportunidades educativas y de empleoâ€.
Sobre cómo se financian, en el caso de Honduras, por ejemplo, “todas las pandillas y maras principales dependen de los ingresos derivados de la extorsión en contra del sector del transporte público†y las ganancias netas anuales por ese crimen pueden llegar a ser de 2,5 millones de dólares al año, de acuerdo con el estudio “Maras y pandillas en Hondurasâ€, realizado en el 2015 por el Centro de Investigación de Crimen Organizado InSight Crime.
El sicariato y el narcomenudeo también son algunas de sus fuentes de ingreso, tanto en Guatemala como en El Salvador y en Honduras.
Óscar Coronado alias 'Ploky', miembro de la Mara 18, durante su juicio en Ciudad de Guatemala en el 2010. (Crédito: JOHAN ORDÓÑEZ/AFP/Getty Images).
Combate a las pandillas
La MS-13 se ha vuelto tan poderosa en Estados Unidos, que en el 2004 obligó al FBI a crear un grupo especial de trabajo para luchar contra las empresas criminales, llamado Fuerza Nacional de Trabajo contra Pandillas MS-13.
Y en el 2012, se convirtió en la primera –y sigue siendo la única– pandilla callejera designada por el gobierno de Estados Unidos como “organización criminal transnacionalâ€.
En noviembre del 2016, los gobiernos del Triángulo Norte lanzaron una Fuerza Trinacional contra las pandillas, que se encarga de combatir a esos grupos delictivos y al narcotráfico.
Aunque nunca se especificó cuántos policÃas y soldados de los tres paÃses conformarÃan esa Fuerza Trinacional, el objetivo si es claro: lograr que Guatemala, El Salvador y Honduras dejen de ser una de las regiones más violetas del mundo. ¿Cómo? Mejorando el control migratorio, reforzando la presencia de fuerzas de seguridad e intercambiando información de inteligencia para hacer frente al crimen organizado que azota a Centroamérica.
Los planes sociales, sin embargo, suelen brillar por su ausencia en las estrategias de los distintos gobiernos para luchar contra esta problemática. 1 de 14 | Miembros de la Mara 18 hacen gestos en una prisión de San Pedro Sula (Honduras) en el 2005. A los mareros de la 18 no se les permite hacerse tatuajes en la cara. (Crédito: STR/AFP/Getty Images) 2 de 14 | Un miembro de la Mara Salvatrucha posa para una foto en Tegucigalpa en el 2014. El tatuaje más notorio de este marero es el "Cuerno del Diablo", hecho con las dos manos juntas y los meñiques levantados. (Crédito: ORLANDO SIERRA/AFP/Getty Images) 3 de 14 | FotografÃa de un miembro de la Mara Salvatrucha antes de ser arrestado en San Salvador en marzo del 2005. (Crédito: YURI CORTEZ/AFP/Getty Images) 4 de 14 | Dos miembros de la Mara Salvatrucha muestran sus tatuajes en una unidad de la Penitenciaria Nacional en Tamara, a 30 kilómetros de Tegucigalpa (Honduras) en el 2006. Las enormes iniciales tatuadas en estilos góticos son un sÃmbolo de ambas maras. (Crédito: ELMER MARTINEZ/AFP/Getty Images) 5 de 14 | Foto de septiembre del 2016 en la que se observa a un miembro de la Mara 18 tras ser detenido en El Salvador. Regularmente tienden a tatuarse a sus novias, quienes también, en la mayorÃa de las ocasiones, son mareras.(Crédito: YURI CORTEZ/AFP/Getty Images) 6 de 14 | Miembros de la Mara 18 son detenidos por miembros de la policÃa en Tegucigalpa (Honduras). (Crédito: ORLANDO SIERRA/AFP/Getty Images) 7 de 14 | El lÃder de la Mara 18 Marlon MartÃnez gesticula en el interior de una celda de máxima seguridad en Tegucigalpa. (Crédito: JOHAN ORDÓÑEZ/AFP/Getty Images) 8 de 14 | Miembros de la Mara 18 hacen signos de identificación al llegar a una audiencia judicial en Ciudad de Guatemala. (Crédito: JOHAN ORDÓÑEZ/AFP/GettyImages) 9 de 14 | Oscar Coronado alias 'Ploky', miembro de la Mara 18, durante su juicio en Ciudad de Guatemala en el 2010. Los tres puntos que exhibe en un dado en su tatuaje significan "la vida loca" de los pandilleros. (Crédito: JOHAN ORDÓÑEZ/AFP/Getty Images) 10 de 14 | Oscar Coronado, alias 'Ploky', miembro de la Mara 18, durante su juicio en Ciudad de Guatemala en el 2010. (Crédito: JOHAN ORDÓÑEZ/AFP/Getty Images) 11 de 14 | Un miembro de la Mara 18 es mantenido en custodia en Ciudad de Guatemala en el 2015. El número de calaveras en los brazos, como los de este marero, puede significar el número de personas a las que han asesinado. (Crédito: JOHAN ORDÓÑEZ/AFP/Getty Images) 12 de 14 | Dos mareros posan junto a un muro en Tegucigalpa (Honduras) en el 2014. (Crédito: ORLANDO SIERRA/AFP/Getty Images) 13 de 14 | Asà se ve el "Cuerno del Diablo". Gesto de dos mareros en un juzgado de Ciudad de Guatemala en el 2015. (Crédito: JOHAN ORDÓÑEZ/AFP/Getty Images) 14 de 14 | Miembros de la Mara 18 le hacen señales a sus rivales de la Salvatrucha en un juzgado de Ciudad de Guatemala en el 2015. (Crédito: JOHAN ORDÓÑEZ/AFP/Getty Images)
¿Preocupación en Centroamérica?
El fiscal de El Salvador, Douglas Meléndez, reconoció la semana pasada durante una reunión del Consejo Centroamericano de Fiscales Generales que sà hay una preocupación por las “deportaciones masivas†desde Estados Unidos.
“Hay una preocupación clara (…) en cuanto a las deportaciones de personas o de supuestos pandilleros que pudieran existir para los tres paÃsesâ€, dijo Meléndez en la rueda de prensa posterior al encuentro, a cuyo audio completo tuvo acceso CNN en Español.
“Vamos a trabajar a futuro para ver cómo lo vamos a enfrentar, porque existe una preocupación de que si en este momento tenemos niveles fuertes de pandillas, podrÃan aumentarse a raÃz de las deportacionesâ€, añadió.
Sin embargo, el canciller de El Salvador, Hugo MartÃnez, dijo este lunes que no cree que vaya a haber una “deportación masiva†de pandilleros salvadoreños.
“Estamos hablando que son el menor número de casos en esa categorÃa. Estamos hablando de que si hay una de esas personas que ha cometido un delito grave en Estados Unidos tiene que responder en las cárceles de Estados Unidos por esos delitos graves. Entonces, bajo ninguna circunstancia estamos hablando de deportaciones masivas de miembros de las organizaciones criminalesâ€, aseguró en un video compartido por la CancillerÃa salvadoreña.
“Yo veo que sà debemos estar preparados, pero tampoco disparar las alarmas como para pretender que aquà vamos a tener una deportación masiva de pandilleros porque no es el caso al que estamos asistiendo en este momentoâ€.
Preguntado sobre la polÃtica de Trump respecto a las pandillas centroamericanas y la posibilidad de que aumenten masivamente las deportaciones, Heinz Heimann, vocero de la Presidencia de Guatemala, le dijo a CNN en Español que “precisamente por eso se acaba de establecer la fuerza denominada Fortaleza, que está encaminada al combate de las pandillas organizadas†y “está siendo empoderada con apoyo de El Salvador y Hondurasâ€.
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE.UU. (ICE, por sus siglas en inglés), deportó en el 2016 a 240.255 personas de 185 paÃses, siendo México, Guatemala, Honduras y El Salvador los que más aportan a esa lista, en ese orden.
Sin embargo, de esas 240 mil personas, solo 2.057 fueron clasificadas como sospechosas o se confirmó que pertenecÃan a pandillas. Y un total de 138.669 del total de deportaciones (58%) fueron de criminales convictos.
Los integrantes de la Mara Salvatrucha suelen vestir prendas o tener tatuajes que incorporan el MS-13 o el número 13, según las autoridades.
‘No son amenaza para la seguridad nacional’
La amenaza por parte de las pandillas a la que se refiere el presidente Donald Trump es una “exageración†según José Miguel Cruz, investigador del Instituto de Estudios Latinoamericanos y del Caribe de la Universidad Internacional de la Florida.
Para Cruz —quien ha publicado varios libros e informes relacionados con el fenómeno de las pandillas en El Salvador y Centroamérica— el plan contra los pandilleros de Trump es una “justificación de la ofensiva en contra de las comunidades migrantes en Estados Unidosâ€.
“Creo que el tema de la Mara Salvatrucha ha sido sacado de proporción. En perspectiva, Estados Unidos sufre otras amenazas mucho más importantes vinculadas al terrorismo islámico que puede ser de origen doméstico, grupos de crimen organizado mucho más peligrosos como los narcotraficantes, que pandillas como la MS-13, que fundamentalmente está conformada por jóvenes menores de 21 añosâ€, le dijo Cruz a CNN en Español desde Miami.