(CNN) - Un episodio muy inusual y racialmente cargado de la campaña del 2016 repentinamente resurgió esta semana cuando un juez federal a quien el presidente Donald Trump criticó de forma repetida fue asignado para escuchar el caso de un hombre que afirma que fue deportado indebidamente.
El juez Gonzalo Curiel, quien nació en Estados Unidos pero es de ascendencia mexicana, fue atacado por Trump el año pasado por el manejo de una demanda contra la Universidad Trump. El mandatario afirmó que Curiel no podÃa oÃr de forma imparcial el caso debido a sus antecedentes y las polÃticas de inmigración de lÃnea dura del ahora presidente. El caso fue finalmente arreglado.
Ahora, Curiel ha sido asignado para escuchar el caso de Juan Manuel Montes Bojorquez, de 23 años, quien según sus abogados fue deportado de California a México a principios de este año a pesar de tener una protección activa bajo el programa Acción Diferida por Llegadas desde la Niñez, también conocido como DACA.
Los comentarios del año pasado de Trump hacia Curiel (calificó al juez de Indiana como "enemigo" y "mexicano") dieron muestra de algunas de las más fuertes acusaciones de racismo que el entonces candidato enfrentó durante su campaña que le generaron repudio de parte de prominentes republicanos.
Posiciones cambiantes en cuanto al DACA
La propia posición del presidente sobre el DACA ha evolucionado. Trump se comprometió a ponerle fin durante la campaña del 2016, pero el Departamento de Seguridad Nacional ha continuado emitiendo permisos y desde entonces ha hablado sobre lo simpáticos que son quienes se benefician con el DACA: inmigrantes indocumentados traÃdos a Estados Unidos cuando niños que, en muchos casos, no conocen otro hogar.
"Vamos a mostrar un gran corazón", dijo Trump en una conferencia de prensa en febrero. "Les digo que DACA es un tema muy, pero muy difÃcil para mÃ".
Pero, también en esa misma ocasión, habló de los posibles abusos del programa, diciendo en "algunos casos se benefician del DACA y son miembros de pandillas y traficantes de drogas. También hay niños absolutamente increÃbles, que dirÃa que en su mayorÃa fueron traÃdos en una forma que me parece muy dura".}
El juez Gonzalo Curiel (izq.) ha recibido duros ataques de Donald Trump.
El secretario de Seguridad Nacional, John Kelly, ha insistido en que el gobierno no ha detenido o deportado a nadie con un status de DACA activo, pero varios exbeneficiarios de este programa han sido arrestados y, en algunos casos como el de Montes, la administración en Washington ha sostenido que una violación del programa es causal para revocar los beneficios.
Los abogados de Montes dicen que su cliente fue detenido por la Patrulla Fronteriza y deportado el 18 de febrero. El Departamento de Seguridad Nacional dijo este miércoles que eso nunca sucedió. Aunque esta rama del gobierno dijo inicialmente el martes que tenÃa un registro de la condición de beneficiario del DACA de Montes que expiraba en el 2015, sus representantes legales divulgaron más información el miércoles asegurando que él, de hecho, tenÃa el estatus vigente hasta el 2018.
El problema, sin embargo, está en el capÃtulo de la historia sobre la que ambas partes están de acuerdo: Montes trató de reingresar a Estados Unidos el 19 de febrero y fue capturado por la Patrulla Fronteriza. El programa DACA requiere que las personas obtengan autorización previa para abandonar el paÃs, por lo que el reingreso de Montes demostró que se habÃa ido sin autorización y habÃa anulado su estatus, aseguró el Departamento de Seguridad Nacional. Fue devuelto al dÃa siguiente a México, donde ahora se encuentra.
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El gobierno ha dicho que respeta el DACA y que nadie con un estado activo serÃa deportado, pero los defensores están usando el caso de Montes y otros para cuestionar si el Departamento de Seguridad Nacional está siendo honesto acerca de su posición. Los demandantes están buscando registros sobre las interacciones de Montes con la Patrulla Fronteriza, y también cualquier alivio apropiado para Montes incluyendo honorarios de abogados.
"La definición de racismo"
Trump fue condenado tanto por los demócratas como por los republicanos el año pasado tras criticar las decisiones de Curiel en el caso de la Universidad Trump y atacarlo personalmente.
Uno de los reproches más duros hacia Trump provino del presidente de la Cámara, Paul Ryan, quien describió el lenguaje como "algo asà como la definición de un libro de texto sobre un comentario racista". El lÃder de la mayorÃa en el Senado, Mitch McConnell, calificó los comentarios de Trump como "ofensivos y equivocados" y el expresidente de la Cámara Newt Gingrich, aliado del ahora presidente, calificó los comentarios de "inexcusables" y "uno de los peores errores que Trump ha cometido".
El actual mandatario se defendió luego en una declaración escrita, asegurando que no creÃa que "su herencia les habÃa hecho incapaces de ser imparciales".
"Basado en las decisiones en mi contra en el caso civil de la Universidad Trump, me siento justificado en cuestionar si estoy recibiendo un juicio justo", afirmó Trump. También se refirió a "las cuestiones centrales de mi campaña que se centran en la inmigración ilegal, empleos y comercio desleal" al explicar sus crÃticas.
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En un memorable intercambio con Jake Tapper de CNN en junio, Trump, de forma vociferada y repetida, defendió sus afirmaciones sobre el sesgo de Curiel. "Él está orgulloso de su herencia, lo respeto por eso", dijo Trump, descartando que su acusación fuera racista. "Es mexicano y vamos a construir un muro entre ellos y nosotros".
Al final del largo toma y dame, Tapper preguntó: "Si usted está diciendo que no puede hacer su trabajo debido a su raza, ¿no es esa la definición de racismo?". "No, no lo creo en absoluto", afirmó Trump.