Hay un dicho popular que señala que de la muerte nadie se escapa. Pero este postulado bien podría debatirlo Walter Williams, quien tras ser declarado muerto “despertó” a la vida en cuestión de horas.
La oficina forense del condado Holmes, en Mississippi, había confirmado el fallecimiento del hombre, el pasado miercoles, aproximadamente, a las 9 p.m. Tras examinarlo, el médico forense no sintió su pulso y lo declaró muerto en su residencia.
Pero la mayor sorpresa se la llevaron los empleados de Porter and Sons Funeral Home cuando, pocas horas después, se disponían a embalsamar el cuerpo del hombre de 78 años. Como si presintiera lo que le esperaba, poco antes de que iniciaran el procedimiento, Williams comenzó a moverse mientras su cuerpo aún se encontraba sellado en una bolsa. Byron Porter, administrador de la funeraria, indicó a la cadena ABC que nunca había visto nada igual.
Pero hay otros casos que muestran la fina frontera entre la vida y la muerte. Casos de “muertos” que “reviven” o cuya identidad es erróneamente establecida son más comunes de lo que usted pueda imaginar.