Un joven acusado de envenar a su suegro con una batida de zapote hace dos años, fue condenado a 30 años de prisión. El hecho ocurrió en Palmarejo de Villa González.

Se trata de Rafael Antonio González, encontrado culpable por la magistrada Deyanira Méndez por la muerte de Isidro Manuel Gonzales Ovalle, de 60 años, además de también provocarle daño a Nieves Carolina Ovalles quien también bebió de la batida.

Nieves era hija de la victima y ex esposa del condenado. Rafael deberá de igual modo pagar 2 millones de pesos como indemnización.

El ocurrió el día 7 de noviembre del años 2015, luego de que Rafael llegara con varios vasos con la batida y sándwich y estos se lo comieran sin saber que tenían veneno.