Redacción Internacional.- El presidente venezolano, Nicolás Maduro, defendió la sentencia del Tribunal Supremo de Justicia que se atribuyó las funciones del Poder Legislativo y consumó un golpe de Estado, afirmando que se trata de un "impasse" y una "situación atípica".

El líder chavista declaró en un acto público que la única ruptura del orden constitucional ocurrió en 2002 cuando la oposición encabezó el "golpe de Estado" en abril de ese año contra Hugo Chávez, al referirse a las declaraciones de la fiscal general Luisa Ortega sobre la sentencia del Supremo, quien sorprendió al mostrar sus reparos a la decisión de la Justicia chavista.

Maduro dijo que "asumo, a través del diálogo y la Constitución, la tarea de resolver hoy mismo el impasse que ha surgido entre el Ministerio Público y el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y convoco al Consejo de Seguridad de la Nación para hoy mismo en la noche para deliberar y sacar una resolución"

Y sobre la situación del Parlamento, virtualmente anulado por la sentencia de la Corte Constitucional, Maduro culpó a la oposición, tras señalar que "la Asamblea Nacional está minimizada por sus propios errores".

Agregó que es una situación atípica, pero producto de actos ilegales. Hay una controversia, pero toda controversia debe resolverse por la vía del diálogo".