Santo Domingo, República Dominicana.- Uno de los dos hombres implicados por las autoridades en la muerte de Jaqueline de la Cruz, en Villa Consuelo, estaba preso por homicidio y fue dejado en libertad, aseguraron moradores de ese sector ubicado en el Distrito Nacional.
Se trata de Francisco Rafael Acevedo Gómez, apodado como “Chico”, quien junto a Jenry Moisés Reyes (“Pití”), fueron identificados por la Policía Nacional como los autores del crimen, y que la institución del orden le pide entregarse por la vía que consideren pertinente.
Al enterarse de la noticia de que "Chico" estaba implicado en la muerte de Jaqueline, algunos residentes en el sector de Villa Consuelo donde éste residía, aseguraron que había estado preso por el homicidio de un joven y lo dejaron libre.
Los dos supuestos delincuentes ultimaron a de la Cruz luego de despojarla de una cartera y un celular.
De acuerdo con lo informado por la Policía Nacional en rueda de prensa, los supuestos delincuentes, son autores de varios robos y homicidios.
El portavoz policial, Nelson Rosario informó que Chico tiene seis fichas y Pití tiene cuatro, por robo a mano armada.
Durante la rueda de prensa que ofrecieron de forma conjunta el vocero de la Policía y Ney Aldrin Bautista Almonte, director de Investigaciones Criminales (Dicrim), estos sugirieron a los supuestos delincuentes entregarse por la vía que ellos entiendan correspondiente.
JAQUELINE DE LA CRUZ
Jaqueline de la Cruz era una trabajadora doméstica de 35 años de edad a la que, mataron el pasado lunes por la noche, justo cuando llegaba de trabajar. Su muerte ocurrió aproximadamente a las 8:30 de la noche, cuando De la Cruz se desplazaba por la avenida Quinto Centenario para llegar a su casa, según declaró el señor Manuel Santana, residente en el sector de Villa Consuelo y quien trató de socorrerla cuando la mujer quedó tendida en una acera de la avenida, después de haber sido herida en el abdomen.
De la Cruz vivía sola, alquilada en un apartamento del edificio 75 de Villa Consuelo. Según declaraciones de sus parientes, ella tenía poco más de un año de haber venido a la capital desde Samaná, lugar en donde nació y en donde vive la mayoría su familia.
Era madre soltera de un niño de cinco años, el cual había dejado al cuidado de sus padres en su tierra natal. Trabajaba para una empresa de subcontratación doméstica llamada “Doncella”, donde generaba ingresos para ayudar a sus padres (un agricultor y un ama de casa) con la manutención de su hijo menor de edad.